MADRID, ESPAÑA/ SALUD DIGITAL— El lupus eritematoso sistémico (LES) deja atrás su etapa más devastadora gracias a la disponibilidad de nuevos tratamientos, como los fármacos biológicos, y herramientas diagnósticas como la Inteligencia Artificial (IA) que permiten un diagnóstico más preciso.
El médico internista mantiene un papel clave en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad autoinmune, informa el Grupo de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas (GEAS) de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), con motivo del Día Mundial del Lupus, que se celebra este 10 de mayo.
“El LES ya no es la enfermedad de hace décadas: herramientas diagnósticas más precisas y un arsenal terapéutico en expansión nos permite aspirar a objetivos que antes parecían lejanos: la remisión sostenida, la protección del daño orgánico y el uso juicioso de los corticoides”, informa el Dr. Andrés González, coordinador del GEAS.
El LES es una de las enfermedades autoinmunes sistémicas más relevantes. A nivel global, afecta a alrededor de 5 millones de personas. En España, se ha descrito en torno a unas 82.000 personas afectadas, con una prevalencia de 210 casos por cada 100.000 habitantes, que aumentará debido en parte a las mejoras en diagnóstico, mientras que la incidencia anual se estima en 3-5 casos por cada 100.000 habitantes. La enfermedad es entre ocho y nueve veces más frecuente en mujeres que en hombres y suele debutar en edad fértil, entre los 15 y los 45 años.
Manifestaciones visibles
Puede afectar a cualquier órgano o sistema. Las manifestaciones “visibles” más frecuentes en el debut son las musculoesqueléticas, artritis y artralgias, y las cutáneas, presentes en el 70-80 % de los pacientes. La afectación cutánea más habitual es el eritema en alas de mariposa, que aparece en las mejillas y el puente nasal, la alopecia y la fotosensibilidad. Puede comprometer órganos internos de forma potencialmente grave.
La nefritis lúpica es una de sus complicaciones más serias, afecta al 30-50 % de los pacientes y, sin un tratamiento precoz y adecuado, puede conducir a insuficiencia renal. Otras manifestaciones son la inflamación de las membranas que rodean el pulmón (pleuritis) y el corazón (pericarditis); alteraciones del sistema nervioso con cambios cognitivos o del estado de ánimo; anemia y otras alteraciones de las células sanguíneas; y el fenómeno de Raynaud (cambios de color y sensibilidad en los dedos con el frío); y fatiga intensa y persistente, síntoma que suele afectar mucho a la calidad de vida.
Papel del internista en el diagnóstico
Esta enfermedad autoinmune requiere de la atención multidisciplinar y la implicación activa del internista desde el principio. “La Medicina Interna, por su formación integradora, está en una posición privilegiada para liderar el manejo de pacientes con lupus, especialmente en aquellos con afectación multisistémica compleja o con comorbilidades. El GEAS-SEMI trabaja para que todos los internistas del país puedan homogeneizar y mejorar la atención a estos pacientes”, añade.
El retraso diagnóstico es uno de los principales retos en LES y puede superar uno o dos años o más tiempo, porque las manifestaciones iniciales son inespecíficas y pueden solaparse con múltiples enfermedades. La heterogeneidad clínica del LES y la falta de formación específica sobre enfermedades autoinmunes en algunos niveles asistenciales contribuyen a este problema, por lo que resulta indispensable la implicación precoz del internista para orientar el diagnóstico e iniciar el tratamiento de forma temprana.
Asimismo, la IA es un importante apoyo en el diagnóstico del LES, ya que puede mejorar y acelerar el diagnóstico con la identificación de patrones clínicos y analíticos complejos que escapan al ojo humano, y predecir la aparición de brotes. Los algoritmos de aprendizaje automático aplicados a grandes registros multicéntricos, como los que maneja el GEAS a través del registro RELES o BELI-LES-GEAS, permiten identificar fenotipos de inicio del LES y subgrupos de pacientes con diferente pronóstico. “La visión a medio plazo es integrar estas herramientas en la práctica clínica diaria para hacer una medicina más personalizada, predictiva y preventiva”, añade el Dr. González.
Avances en el tratamiento
En el IV Curso GEAS de LES, se ha departido sobre uno de los avances terapéuticos más importantes: la posibilidad de utilizar adecuadamente ellos glucocorticoides con estrategias de ahorro basadas en el uso optimizado de terapias, incluidos los fármacos biológicos, lo que supone un verdadero cambio de paradigma, dado su impacto en efectos adversos como diabetes, osteoporosis, infecciones o daño cardiovascular.
Los biológicos aprobados recientemente, como belimumab (anti-BAFF) y anifrolumab (anti-interferón tipo I) logran el control de la enfermedad y la reducción significativa de corticoides, según datos del estudio TULIP-LTE que confirman con anifrolumab el mantenimiento de baja actividad o remisión con dosis mínimas, y reducciones de al menos un 50% en vida real con belimumab. Al respecto, se disponen de datos prometedores con otras moléculas como obinutuzumab (anti-CD20), tanto en nefritis lúpica como en lupus eritematoso sistémico.
Respecto a la nefritis lúpica, voclosporina, inhibidor de calcineurina de nueva generación, supone un avance en el control de la proteinuria y la protección renal. Como terapias emergentes, la terapia con células CAR-T anti-CD19 muestra resultados preliminares prometedores en LES refractario, con remisiones profundas y prolongadas.
En el embarazo, el manejo del LES requiere un enfoque multidisciplinar y se pueden obtener buenos resultados cuando está en remisión o baja actividad al menos seis meses antes de la concepción. La hidroxicloroquina es el eje del tratamiento, al reducir brotes, trombosis y complicaciones fetales como el lupus neonatal o el bloqueo cardíaco congénito, por lo que se recomienda su mantenimiento durante el embarazo y la lactancia. Se añade profilaxis con ácido acetilsalicílico a dosis bajas desde la semana 12, junto con seguimiento coordinado entre internistas, obstetras y neonatólogos.
Líneas de investigación actuales
Las líneas de investigación actuales en LES son muy diversas, entre ellas la búsqueda de nuevas dianas terapéuticas. Desde la Medicina Interna se busca controlar la actividad del LES, minimizar el daño crónico que genera la enfermedad no controlada y los propios tratamientos a largo plazo.
“En este sentido, estamos incorporando herramientas como la proteómica y la lA para avanzar hacia una medicina más personalizada, que nos permita predecir quién va a tener un brote, quién va a responder mejor a un fármaco u otro, y quién está en mayor riesgo cardiovascular o renal”, explica el Dr. González.
“El lupus es una enfermedad crónica que, con tratamiento adecuado y seguimiento especializado, permite llevar una vida plena. En este día mundial, debemos trasladar un mensaje de acompañamiento a los pacientes y a sus familias, por parte de los equipos médicos comprometidos con su atención y la investigación activa en su enfermedad, que nos brinda razones fundadas para el optimismo. Asimismo, queremos contribuir a mejorar el conocimiento social del lupus, invisible durante muchos años, para favorecer su diagnóstico precoz y una atención adecuada, sobre todo en mujeres jóvenes en edad fértil. En España tenemos las herramientas para hacerlo«, concluye.
