A falta de mes y medio para que finalice el verano, el 2026 se sitúa como el segundo año con mayor superficie quemada en la Unión Europea en los últimos 20 años de mediciones, según datos satelitales europeos del sistema Effis.
Los bosques se incendian con mayor facilidad porque la vegetación y los suelos han estado muy secos durante meses, debido a las intensas y frecuentes olas de calor que azotaron en junio y julio al continente, señalan los expertos.
Además, Europa es la zona que se calienta más rápidamente del mundo a causa del cambio climático, con temperaturas que aumentan más del doble de rápido que el promedio mundial.
En las dos últimas olas de calor sin precedentes de mayo y finales de junio, se registraron más de 10.000 muertes adicionales en Europa y Reino Unido. Los científicos afirman que la única razón plausible para esta cifra inusualmente alta está relacionada con el calor.
Bélgica, por ejemplo, reportó que el 27 de junio fue el segundo día más mortífero del siglo XXI en el país, con 650 fallecimientos en plena ola de calor.
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Más de 20.000 evacuados en Francia
Los bomberos luchan en el sur de Francia contra dos grandes incendios. Uno de ellos, en el suroeste, ha arrasado 3.100 hectáreas según la última estimación ofrecida este jueves.
Se trata de una región muy turística al norte de la cuenca de Arcachon, en Gironda, no muy lejos de Burdeos, donde al menos 20.000 personas han sido evacuadas en menos de 24 horas, entre ellas 8.800 del pueblo de Claouey y otras 12.000 —muchos de ellos turistas— en las proximidades del visitado balneario de Cap-Ferret. El incendio se acercó a tan solo 300 metros de las primeras viviendas en Lège.
"El cielo se puso rojo. Negro y rojo. Después, poco a poco, empezamos a olerlo. Había cenizas en el coche, en la caravana, en la tienda de campaña de mis nietos. Dos horas después, nos aconsejaron que nos marcháramos", señaló a Reuters la campista Elizabeth Carron.
"Durante la noche, el fuego se propagó más rápido de lo que habíamos imaginado", declaró, por su parte, Philippe de Gonneville, alcalde de Lège-Cap Ferret.
Un total de 700 bomberos luchan contra "el virulento incendio", señaló la prefecta de ese departamento, Sophie Brocas, quien lamentó que "las condiciones siguen siendo desfavorables, con un viento mal orientado".
Además, dos aviones Canadair, dos Air Tractor —una aeronave agrícola que se puede adaptar contra los incendios—, un avión Dash y un Charlie 33 encargado de las labores de reconocimiento están desplegados en la zona, junto a 138 vehículos especializados en incendios forestales y 20 vehículos bomba utilizados específicamente para la defensa y protección de las viviendas.
Pese a la voracidad del fuego, "no hay que lamentar ningún herido", según informó la Prefectura de Gironda y Nueva Aquitania, en un mensaje en X.
Se cree que el incendio se originó durante trabajos de limpieza en un camino forestal, según varias fuentes consultadas por AFP.
El otro incendio, que se originó a mediodía del martes, está arrasando el departamento de Var (sureste), con casi 2.500 hectáreas reducidas a cenizas. El avance del fuego "se mantiene estable", según el prefecto Simon Fabre, quien el jueves por la mañana autorizó a las 400 personas evacuadas a regresar a sus hogares.
El 2026 ya es el año con más superficie quemada en la historia de Francia, donde se han declarado más de 12.500 incendios, que han calcinado al menos 44.000 hectáreas, según reportó el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, tras reunirse en Burdeos con las familias de dos bomberos que fallecieron el martes durante una operación cerca del aeropuerto de la ciudad.
A comienzos de julio, otro bombero falleció durante un incendio en un pueblo de los Alpes, lo que eleva a tres las víctimas entre este colectivo desde el inicio de la época estival.
La policía ha detenido a 128 sospechosos de estar implicados en los incendios. Algunos de ellos han afectado a zonas protegidas como la del bosque de Fontainebleau, a las afueras de París.
Más de 100.000 hectáreas carbonizadas en España
Seguir la evolución de los incendios en España es una tarea compleja, dada la cantidad de focos que se apagan y se encienden en distintos puntos del territorio, principalmente en la periferia de la capital. Mientras el jueves las autoridades rebajaban la gravedad de dos incendios en Zamora y Soria —sin desalojados ni confinados—, encendían las alertas por un foco activo en Burgohondo (Ávila), que amenaza con alcanzar dos pueblos que ya fueron evacuados.
Sin embargo, el mayor incendio forestal del verano está localizado en la provincia de Guadalajara, a unos 100 kilómetros al norte de Madrid. El avance de las llamas ha arrasado 32.000 hectáreas en una semana, entre ellas "zonas de altísimo valor ecológico, con árboles que no se volverán a ver en 50 años", en palabras de Mara Morá, una bombera que estuvo movilizada en la zona durante varios días.
Solo nueve de los 34 municipios desalojados han vuelto a ser habitados, por lo que cerca de 1.500 personas han tenido que vivir lejos de sus hogares por días. El Gobierno regional adelantó que declarará la zona catastrófica para la comarca.
El fuego también mantiene en alerta a las poblaciones aledañas al municipio toledano de Almorox, después de que devorara unas 26 viviendas y obligara a desalojar urbanizaciones madrileñas, donde hay 225 parcelas afectadas y 20 vehículos quemados.
Aunque el incendio ya fue perimetrado, tras calcinar unas 1.000 hectáreas, la presidenta regional de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, adelantó que las próximas horas serán "muy complicadas", debido a las altas temperaturas y un "viento inusual".
La mandataria prometió ayudas para los afectados una vez se extingan las llamas y se evalúen los daños.
Otro incendio cerca de Alcalá de Henares, a unos 70 kilómetros al noreste de Madrid, provocó el jueves la suspensión temporal del servicio de trenes de alta velocidad entre la capital y Barcelona, uno de los corredores de transporte más transitados del país.
Previamente, otro gran incendio arrasó aproximadamente 15.000 hectáreas en la provincia de Zaragoza a mediados de julio.
Todo ello, mientras la conmoción sigue fresca por el incendio en Almería (Andalucía), que se cobró la vida de 13 personas —la mayoría extranjeras—.
Más de 100.000 hectáreas se han quemado en todo el territorio en lo que va de año, según el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Con AFP, Reuters, EFE y medios locales
