
Las llamas se acercan a poblaciones del oeste y en noroeste de Madrid y obliga a miles de personas a confinarse en sus hogares o evacuar y dejar todo atrás. Nuestra corresponsal Marina Colorado visitó un centro polideportivo que se transformó en refugio para los desplazados, donde voluntarios preparan comida y alistan camas para quienes van llegando, y uno de los puestos de mando de los bomberos que luchan contra los voraces incendios forestales.
