
La ONU decidió reemplazar la proyección de Mercator por modelos más fieles como Equal Earth, corrigiendo siglos de distorsión que redujeron África y otras zonas en los mapas. Los mapas no son simples herramientas: son símbolos de poder que influyen en cómo se perciben regiones y pueblos en el mundo, además de plasmar la cosmovisión de los países. EE. UU. votó en contra, mientras 164 países apoyaron la reforma.
