
Hace cuatro años, las tropas ucranianas recuperaron la ciudad de Bucha y se destapó una masacre contra unos 450 hombres, mujeres y niños, dejando cadáveres en las calles y autos incendiados en todas partes. A pesar de las acusaciones en su contra, Rusia asegura que ha sido inculpada injustamente, sin embargo las investigaciones internacionales siguen en curso.
