
Israel desafió directamente al presidente turco Recep Tayyip Erdogan, luego de que las tensiones con Turquía se dispararan tras el ataque israelí contra una base militar siria. Erdogan acusó a Netanyahu de impulsar políticas expansionistas y de arrastrar a la región hacia “aventuras peligrosas”. La advertencia incendiaria refleja el choque abierto entre Ankara y Tel Aviv.
