Londres y Berlín trabajarán juntos para combatir las amenazas híbridas, los ciberataques y la injerencia de potencias extranjeras en procesos democráticos, según un acuerdo anunciado el jueves 8 de octubre por el primer ministro británico, Andy Burnham, quien se encuentra en su primer viaje oficial a Berlín, donde fue recibido por su homólogo alemán, Friedrich Merz.
Esta colaboración implicará el intercambio de información y la coordinación de medidas para vigilar, disuadir y neutralizar amenazas, indicaron fuentes oficiales citadas por la agencia EFE.
"El Reino Unido y Alemania se enfrentan a amenazas híbridas de forma regular; tiene sentido que nos enfrentemos juntos a estas amenazas", defendió el canciller germano en una rueda de prensa conjunta.
El encuentro entre ambos mandatarios se produce semanas después de que el Reino Unido frustrara un presunto atentado con explosivos contra la base aérea de Fairford, en hechos que aún están siendo investigados, mientras que en Alemania fue hallado a inicios de agosto un dron con explosivos en el aeropuerto de Leipzig, del que Berlín culpa a Rusia.
Estos dos antecedentes demuestran la exposición de ambas naciones a actos de sabotaje o de guerra híbrida, tácticas de las que una buena parte de los dirigentes europeos acusa a Rusia, en el marco de la guerra en Ucrania.
Antes de su viaje a Berlín, el primer ministro británico señaló en un comunicado que los ataques a las infraestructuras de los dos países y las empresas no son una "amenaza lejana", sino que "afectan directamente a los hogares y lugares de trabajo de la ciudadanía, y están diseñados para debilitarnos y dividirnos".
Burnham y Merz también esperan abordar el apoyo a la defensa de Kiev, la respuesta a la inestabilidad en Oriente Medio y el impacto de las perturbaciones en las rutas comerciales, como el estrecho de Ormuz.
El líder británico planteó también la necesidad de una "cooperación económica más profunda", antes de anunciar otra alianza con Alemania para abrir un "corredor tecnológico" que facilite acuerdos entre clústeres y empresas, así como en materia de inteligencia artificial (IA), tecnología cuántica e industria espacial.
"Nuestros intereses están alineados en muchos frentes", señaló Burnham, quien recordó que ambos países son las dos mayores economías de Europa y los dos mayores inversores en defensa del continente.
Burnham abre la puerta a Alemania al programa GCAP
El primer ministro británico, Andy Burnham, sorprendió este jueves con un anuncio en Berlín sobre el programa GCAP, una asociación entre Reino Unido, Italia y Japón para construir un nuevo avión de combate de sexta generación.
"Le he indicado al canciller [alemán]… nuestra disposición a que Alemania se una al GCAP", deslizó Burnham en la rueda de prensa conjunta.
El GCAP contempla distintos niveles de participación. En julio, se amplió por primera vez para invitar a Canadá como observador, lo que podría allanar el camino para una mayor participación en el futuro. Arabia Saudita también ha sido mencionada desde hace tiempo como otro país interesado en unirse.
Alemania parece un socio fuerte dado su creciente presupuesto militar y el hecho de que ya ha trabajado con Reino Unido e Italia en otro avión de combate. "En tiempos difíciles, necesitamos la colaboración de la más alta calidad con nuestros socios más cercanos", argumentó Burnham.
Berlín no se pronunció de inmediato sobre la posibilidad de unirse a esta iniciativa.
Los que respaldan la adhesión de más países a la alianza señalan la ventaja de compartir la carga presupuestaria del proyecto, mientras que los detractores argumentan que podría provocar retrasos.
Los participantes comparten el objetivo de que el GCAP esté operativo en 2035, dado el "desafío" para la seguridad que supone China y teniendo en cuenta que está previsto que Japón retire sus cazas F-2 a mediados de la próxima década y que Italia y Reino Unido jubilen también el Eurofighter Typhoon.
Las empresas privadas detrás del desarrollo del GCAP son BAE Systems, Leonardo y Mitsubishi Heavy Industries.
Reino Unido, más cerca de la UE
La visita del líder británico, Andy Burnham, a Berlín sirvió también para la ratificación del Tratado de Kensington, firmado en julio del 2025, mediante el cual Reino Unido y Alemania se comprometen a una cooperación más profunda en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la defensa, la seguridad y el crecimiento.
El canciller alemán, Friedrich Merz, celebró este jueves la entrada en vigor del pacto como un "día histórico" y afirmó que el acuerdo bilateral "abre nuevas posibilidades de cooperación después de que Reino Unido abandonara por desgracia la UE".
Ante un grupo de estudiantes de ambas naciones, Merz recordó que una cláusula del tratado facilita el acceso de alumnos a las instituciones educativas del otro país.
En consecuencia, no serán necesarios los visados para los intercambios escolares y estudiantiles o las estancias educativas más prolongadas, con el objetivo de que las nuevas generaciones "se den cuenta de lo bien que cooperamos los europeos y en qué medida hemos de estar unidos", afirmó.
El primer ministro británico correspondió a este sentimiento de hermandad al anunciar su intención de "acercar al Reino Unido a Europa, sobre todo en aras del crecimiento económico y la colaboración en materia de migración irregular".
Londres participará de una cumbre con la UE a finales de noviembre, una cita para la que Burnham se declaró "muy comprometido con lograr una cooperación más estrecha".
Está previsto que en la tarde del jueves Burnham y Merz asistan a la primera edición del Diálogo de Crecimiento Regional germano-británico previsto por el Tratado de Kensington.
Con información de Reuters, EFE y medios locales.


