En esta emisión de Ellas Hoy viajamos a Brasil, donde 1.010 mujeres han hecho historia al incorporarse al servicio militar voluntario del Ejército, tras una ley que les abrió por primera vez esta puerta. Después, ponemos el foco en Sudán, donde el cuerpo de las mujeres se ha convertido en uno de los campos de batalla más devastadores del conflicto. Y cerramos en Colombia, donde la Justicia ha reconocido la licencia de maternidad para mujeres no gestantes, en un fallo que marca un precedente clave en derechos.
En Brasil las mujeres hacen historia. Este mes de marzo, por primera vez en el país, 1.010 brasileñas se incorporaron al servicio militar del gigante suramericano. Un hito para la nación, ya que, desde 1980, Brasil solo admitía a las mujeres en las Fuerzas Armadas para puestos técnicos y administrativos.
Sin embargo, luego de que en 2024 se aprobara una ley que abrió las puertas al alistamiento voluntario femenino, las cosas cambiaron. Ahora, brasileñas como Alice y Anna Oliveira dos Santos —hijas de un militar— pueden seguir los pasos de su padre, tal como es su deseo.
“Yo les conté a mis padres que tenía ganas de entrar en el Ejército y ellos se mostraron muy orgullosos y siempre me apoyaron”, cuenta Alice.
Estas hermanas gemelas hacen parte de un grupo de mujeres que espera romper una enorme brecha: hasta el momento de su alistamiento, las brasileñas solo representaban el 1,8 % del total de efectivos de las Fuerzas Armadas.
El servicio militar femenino es voluntario únicamente hasta la fase de incorporación; luego, tras el alistamiento, se convierte en obligatorio.
En diálogo con France 24, el oficial Afonso Cavalcanti Araújo, comandante del 57.º Batallón de Infantería Motorizada de Brasil, destaca que la intención del Ejército brasileño es “alcanzar para 2035 el 20 % del personal femenino en el total de efectivos, en todas las carreras, tanto bélicas como administrativas y logísticas”.
Aun así, la participación de las mujeres en este ámbito no es una novedad. De hecho, hay brasileñas que tienen carreras consolidadas desde hace décadas y han hecho frente a los prejuicios sociales que aún persisten en el país sobre su participación en las Fuerzas Armadas.
Todo esto ocurre en un contexto en el que las mujeres representan el 51,5 % de la población brasileña, por lo que su presencia en el Ejército se considera una estrategia para cerrar las brechas entre hombres y mujeres y promover la igualdad de género en la nación.
Violencia sexual en Sudán: la guerra contra las mujeres
Sudán está a las puertas del cuarto aniversario de una guerra que ha desangrado al país y no da señales de un posible fin. Durante los últimos años, la nación africana ha sufrido asesinatos masivos, tortura, detenciones y desplazamiento forzado. Y como es el caso de otros conflictos en el mundo, la población civil es la más afectada.
El intenso fuego cruzado ha devastado infraestructuras civiles clave, centros de salud y los hogares de millones de personas, mientras la ayuda humanitaria escasea y los esfuerzos de la comunidad internacional por resolver la crisis resultan insuficientes frente a la gravedad de la situación en Sudán.
Y en medio de este panorama persiste una alarmante realidad: la violencia sexual como arma de guerra.
En su informe, “Hay algo que quiero contarte…”. Sobrevivir a la crisis de violencia sexual en Darfur, Médicos Sin Fronteras (MSF) pone en relieve como las mujeres y niñas sudanesas son las más afectadas por estos abusos generalizados y sistemáticos.
Según los testimonios recogidos por la organización entre enero de 2024 y noviembre de 2025, el 97% de los casi 4.000 sobrevivientes de violencia sexual en Darfur del Norte y Sur que buscaron atención en centros de salud apoyados por MSF eran mujeres y niñas.
En Darfur del Norte, más del 95% de las víctimas relataron haber sido agredidas por un individuo armado, mientras que en Darfur del Sur, el 68% narró lo mismo. En este último, la cantidad de supervivientes eran menores, el 20%, según la investigación de Médicos Sin Fronteras.
La violencia sexual, durante el periodo evaluado, ocurrió en su mayoría en esta parte del país durante la cotidianidad de las sudanesas: 522 supervivientes (22%) fueron agredidas mientras recogían leña, agua o buscaban comida, y 803 supervivientes (34%) lo fueron mientras trabajaban en el campo o se dirigían a tierras de cultivo, de acuerdo al informe de MSF.
Del otro lado, en Darfur del Norte, los abusos se produjeron durante el desplazamiento: más del 90% de las víctimas fueron agredidas mientras viajaban por las carreteras de Al-Fashir, Zamzam y Abu Shouk, controlados por las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR).
Colombia reconoce la licencia de maternidad para las mujeres no gestantes
En un fallo histórico, la Corte Constitucional colombiana reconoció la posibilidad de otorgar dos licencias de maternidad para un mismo hijo. Se trata de una decisión que transforma el sistema de licencias parentales en Colombia, el cual excluía, hasta marzo de este año, a las familias diversas, y que sienta un precedente hacia la construcción de un modelo cuyo pilar fundamental sea el derecho al cuidado.
Esto ocurre luego de que dos mujeres —que formaron una familia mediante reproducción asistida— iniciaran una acción legal, ya que, de acuerdo con el fallo de la Corte, el sistema de salud vulneró derechos fundamentales como la igualdad, la seguridad social y el derecho al cuidado al no otorgar la licencia de maternidad a ambas madres.
Una de las mujeres, que aportó el óvulo y asumió el cuidado del bebé, fue catalogada como “padre” y solo recibió 14 días de licencia, el tiempo establecido por la ley para la paternidad. Mientras tanto, su pareja, quien fue la madre gestante, obtuvo el periodo de maternidad reglamentario de 18 semanas.
De esta manera, la justicia llamó la atención sobre prácticas discriminatorias y estereotipadas contra los nuevos modelos de familias diversas.
Con EFE y medios locales
