
La Argentina está construyendo una infraestructura de vigilancia masiva que combina inteligencia artificial, reconocimiento facial, análisis de redes sociales, drones y videovigilancia a una escala cada vez mayor, un sistema que Amnistía Internacional ha calificado como “tecnoautoritarismo”. Esta es la principal advertencia de la ONG en su nuevo informe ‘Estado de vigilancia. La expansión del uso de tecnologías de vigilancia masiva por el Gobierno de Argentina’, el cual analiza el periodo comprendido entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025.
Según la investigación, durante los dos primeros años del gobierno de Javier Milei se reformaron estructuras de seguridad e inteligencia y se incorporaron nuevas herramientas tecnológicas para ampliar la capacidad estatal de recopilar, cruzar y analizar información sobre personas. Entre ellas figuran bases de datos de manifestantes, vigilancia de redes sociales, reconocimiento facial, drones y cámaras móviles.
El problema, sostiene el informe, no es solamente qué tecnología se utiliza, sino el contexto institucional en el que se despliega. Se trata de una ampliación de las capacidades de vigilancia y coerción sin un fortalecimiento equivalente de los mecanismos de control y rendición de cuentas.
“Se está utilizando la vigilancia generalizada contra la población argentina en los espacios tanto físicos como digitales, con efectos devastadores", dijo Matt Mahmoudi, investigador y asesor sobre Inteligencia Artificial y Derechos Humanos en Amnistía Internacional, en una nota de prensa. "Estas tecnologías se han convertido en parte integral de la infraestructura de control estatal: se ha atacado la disidencia, se ha disuadido a los movimientos de protesta y se ha acosado a grupos marginados, entre otras prácticas autoritarias”.
Un país donde nadie pasa desapercibido
Entre 2024 y 2025, el Ministerio de Seguridad Nacional realizó contrataciones tecnológicas de vigilancia por al menos 1,2 millones de dólares. Entre las compras aparecen una licencia de Maltego, destinada a recopilar, cruzar y visualizar información procedente de redes sociales, sitios web y otras fuentes abiertas; una licencia de reconocimiento facial de Clearview AI; así como drones, junto con estaciones terrestres de operación, capaces de transmitir imágenes en tiempo real.
¿Qué es Clearview AI? Esta herramienta permite identificar personas a partir de imágenes y se integra en un modelo de reconocimiento facial basado en una enorme colección de fotografías obtenidas de fuentes públicas de internet. Amnistía acusó a la empresa de no haber realizado una evaluación pública, transparente y continua de los impactos de sus operaciones sobre los derechos humanos en Argentina. La ONG sostiene que Clearview debería cesar el desarrollo, venta, despliegue y exportación de sus tecnologías de reconocimiento facial al país.
Respecto a la proliferación de drones, “hace ya mucho que han identificado absolutamente a todo el mundo", dijo Ana Tapia, integrante del colectivo Jubilados Insurgentes. "A veces, cuando caminas, llegas a [donde estés yendo] y de repente ves el dron en el aire justo sobre tu cabeza. A veces a un par de metros. ¿Por qué tan cerca? ¿Por qué es tan invasivo?”.
