A los magnates tecnológicos les urge llevar sus centros de datos al espacio tras la victoria de los demócratas

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Una oleada de candidatos demócratas ganó el martes contiendas estatales y al Congreso en todo el país, especialmente en Texas, uno de los principales polos de desarrollo de centros de datos y sede de SpaceX, la empresa de Elon Musk. Muchos de los vencedores habían hecho campaña en contra de la expansión de esta infraestructura. Los resultados dejaron a algunos sectores de la industria tecnológica buscando explicaciones.

En las últimas horas, los entusiastas de los centros de datos han proclamado en las redes sociales que siguen "optimistas" respecto a la construcción de estas infraestructuras, aunque no necesariamente en Texas, ni siquiera en la Tierra. En su lugar, afirman que es hora de centrarse en los centros de datos en el espacio.

Elon Musk, que gastó más de 400 millones de dólares de su fortuna en apoyar a candidatos republicanos que acabaron perdiendo sus elecciones de mitad de legislatura, ha sido uno de los que han liderado esta iniciativa. "Los centros de datos en el espacio parecen bastante atractivos en este momento", publicó Musk en X en la madrugada del miércoles, una vez que quedó claro que los demócratas habían arrasado con la Cámara de Representantes y el Senado.

Jordan Lasker, el hombre detrás de la cuenta Crémieux en X, muy seguida en el mundo tecnológico y conocida por publicar pseudociencia basada en cuestiones raciales, también se pronunció al respecto, afirmando: "Los centros de datos en el espacio son una idea increíble y quien haya dudado de ellos no ha reflexionado lo suficiente sobre los resultados electorales de esta noche".

A lo largo del día, empleados de Musk, inversionistas tecnológicos, investigadores en IA, capitalistas de riesgo y aficionados al sector se sumaron a la ola de apoyo a los centros de datos espaciales. Soham Mehta, investigador del think tank tecno-optimista Foundation for American Innovation, defendió que también deberían tenerse en cuenta los centros de datos submarinos.

En junio, China puso en funcionamiento el primer centro de datos submarino del mundo

Algunas empresas ya están intentando poner capacidad de cálculo en órbita. Entre ellas se encuentran Google, que lanzó un satélite que contiene "TPU de clase de centro de datos", y SpaceX, que afirma que su objetivo es desplegar "miles de satélites de IA a partir de finales de 2027″. Blue Origin también se ha sumado a la iniciativa, tras haber solicitado a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) un permiso para lanzar 50,000 satélites que constituirán un "sistema de centros de datos orbitales".

También hay algunas startups que pretenden construir centros de datos en el espacio, entre ellas Starcloud, que afirma haber puesto "la primera GPU Nvidia H100 en órbita" en noviembre de 2025.

A pesar de que es técnicamente posible, la realidad de los centros de datos en órbita es complicada. Entre otras cosas, los centros de datos espaciales son mucho más caros que los terrestres, no pueden alcanzar una escala hipergrande y están sujetos a los riesgos y a los caprichos de los lanzamientos de satélites. En lo que respecta a los centros de datos de Texas, las preocupaciones de los tech bros no carecen por completo de fundamento. Los expertos explican a WIRED que el cambio de liderazgo podría traducirse en algunos cambios concretos en el sector, aunque con ciertas limitaciones.

Aunque los demócratas tendrán el control de la Cámara de Representantes de Texas, los republicanos siguen controlando el Senado estatal. Robert Paterson, profesor de planificación medioambiental en la Universidad de Texas en Austin, explica a WIRED que esta división significa que algunos intentos inmediatos de cambio "probablemente se verán un poco frenados".