
Francia despertó este 28 de junio con temperaturas más frescas en medio de la intensa ola de calor que sofoca a Europa. Aunque las alertas serían levantadas en el país, la presión sobre los hospitales no ha disminuido. Solo en Francia, se calcula que al menos mil personas han muerto como consecuencia de la ola de calor. La ministra de Salud advirtió que, aunque las temperaturas han descendido, no se trata del fin de la crisis. Según la OMS, al menos 1.300 personas han perdido la vida por el calor extremo en Europa.

