
Tras los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el 24 de junio y dejaron cientos de muertos y heridos, decenas de países manifestaron su voluntad de enviar ayuda humanitaria y especialistas en atención de desastres para agilizar las labores de rescate. El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció el despliegue de equipos de socorro en coordinación con otras naciones europeas. Por su parte, Estados Unidos y China ofrecieron apoyo para reforzar las tareas de búsqueda y asistencia a las víctimas.

