Crisis de estrés laboral en México: cada vez más trabajadores recurren a la IA como su “terapeuta” alternativo

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La salud mental en México constituye un problema que requiere atención urgente, especialmente en el ámbito laboral. Así lo señala un estudio realizado por Ipsos BVA para la aseguradora AXA, el cual ubica al país en la tercera posición entre las naciones con mayor proporción de trabajadores que presentan síndrome de burnout, empatado con Brasil, por encima de China y la Unión Europea, y únicamente por debajo de Turquía e Italia.

Estos son algunos de los resultados que figuran en la edición mexicana del informe Mind Health 2026, los cuales se basan en una encuesta aplicada a mil personas con el objetivo de analizar el estado del bienestar psicológico de la población.


Salud mental estrategia México

Durante 2024, el Sistema Nacional de Salud en México registró más de 144,890 casos de jóvenes de entre 5 y 19 años que solicitaron atención por problemas de salud mental.


En términos generales, el estudio revela que 36% de los encuestados afirmó haber experimentado algún problema de salud mental, aunque solo 21% cuenta con un diagnóstico clínico formal.

El padecimiento más mencionado fue la depresión (19%), seguida por ansiedad, fobias y estrés postraumático (13%). Sin embargo, únicamente entre 8 y 12% de estos casos han sido confirmados a través de una evaluación clínica.

Aunque los factores que explican esta tendencia son múltiples, el informe destaca el papel del entorno laboral. El 62% de los trabajadores mexicanos encuestados reportó niveles de estrés moderado o severo en los últimos 12 meses.

En una escala del 1 al 10, el 37% calificó su estrés laboral con un 8, y de ese grupo el 82% señaló que dicho nivel ha afectado negativamente en su vida diaria, una de las proporciones más altas del análisis.

El informe sugiere que los trabajadores suelen afrontar estos problemas de manera aislada. Una proporción significativa evita hablar de su salud mental por considerarla un asunto privado (41%), por falta de confianza en el apoyo empresarial (36%) y por temor a repercusiones laborales (19%). Además, 17% teme ser juzgado o estigmatizado.

La IA, el mejor aliado de los trabajadores estrados en México

En este contexto, ante la falta de diagnósticos oportunos y la percepción de escaso respaldo institucional, el autocuidado apoyado en nuevas tecnologías como la inteligencia artificial (IA) se perfila como una alternativa cada vez más utilizada para atender la salud mental.

El 51% de los mexicanos encuestados afirmó utilizar asistentes inteligentes como ChatGPT para tratar temas relacionados con su bienestar psicológico, una cifra ligeramente superior al promedio global de 50%. Se coloca por encima de la Unión Europea (44%), Estados Unidos (36%) y Japón (33%). No obstante, países como China (73%), Tailandia (72%), Filipinas (71%), Turquía (65%) y Corea del Sur (59%) registran niveles más altos.

En total, 71% de los mexicanos reporta haber recurrido a la inteligencia artificial para asuntos de salud mental, lo que coloca al país como el sexto con mayor adopción entre las 19 naciones analizadas.

Entre quienes utilizan herramientas de IA en México para estos fines, 53% se declara satisfecho con las recomendaciones recibidas, mientras que 47% expresa insatisfacción. Asimismo, 44% indica seguir casi siempre los consejos de estas herramientas; 40% confía más en ellas que en profesionales de la salud mental; 39% prefiere recurrir a la IA antes que conversar cara a cara con otras personas; y 38% reconoce que su uso se ha convertido en un hábito difícil de abandonar.

A nivel mundial, el número de personas con trastornos mentales diagnosticados casi se duplicó entre 1990 y 2023. Una investigación publicada en The Lancet concluye que estas afecciones se han convertido en la principal causa de discapacidad global y en la quinta causa de carga de enfermedad.

En México, la inversión en salud mental se mantiene por debajo del promedio mundial, equivalente al 2.8% del gasto total en salud, y muy lejos del 5.1% destinado por los países de altos ingresos.