Reino Unido quiere prohibir las redes sociales a menores; así reaccionaron Meta, Snapchat y YouTube

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Reino Unido se perfila como el próximo país en prohibir el acceso a las redes sociales para menores de 16 años. Sin embargo, las grandes empresas tecnológicas sostienen que esta medida podría resultar contraproducente al incentivar a los usuarios más jóvenes a recurrir a alternativas no reguladas, con menos mecanismos de protección y un mayor potencial de daño.

El proyecto legislativo, inspirado en el polémico modelo australiano, forma parte de una estrategia de seguridad digital más amplia denominada “Australia Plus”. Esta contempla restricciones adicionales para determinadas funciones en plataformas de videojuegos, servicios de streaming y chatbots.


redes sociales

Prohibir las redes sociales a menores no es tan sencillo. En Australia, los adolescentes burlan los sistemas de verificación y las autoridades cuestionan el compromiso de las plataformas. No obstante, Reino Unido ha propuesto una iniciativa similar.


Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, aseguró que el nuevo marco regulatorio busca proteger el bienestar de niños y adolescentes frente a contenidos perjudiciales y dinámicas de interacción que favorecen la adicción digital. “Las redes sociales están haciendo infelices a los niños, facilitan que los acosadores los hostiguen y abusen de ellos, e incluso podrían estar afectando su salud mental”, afirmó.

La iniciativa surge tras una consulta pública que recibió más de 116,000 respuestas. De acuerdo con el gobierno, nueve de cada diez padres respaldan estas medidas. Aun así, algunas organizaciones dedicadas a la protección infantil y las principales compañías tecnológicas cuestionan la eficacia de políticas prohibicionistas, y advierten sobre posibles problemas de privacidad y riesgos adicionales en su aplicación.

Rechazo a la prohibición de redes sociales para menores

En declaraciones retomadas por The Guardian, YouTube advirtió que la decisión podría fomentar el uso de plataformas menos seguras. Asimismo, sostuvo que la restricción limitaría el acceso de los jóvenes a “experiencias seleccionadas, supervisadas y beneficiosas”.

Una postura similar expresó Snapchat. La empresa argumentó que la mayor parte del tiempo que sus usuarios pasan en su plataforma se dedica a intercambiar mensajes privados con amigos y familiares. Por ello, considera que “una prohibición total que desconecte a los adolescentes de esas relaciones no los hace más seguros, sino que simplemente puede empujarlos a plataformas menos protegidas”.

Por su parte, un portavoz de Meta afirmó que “como hemos visto en Australia, las prohibiciones corren el riesgo de aislar a los adolescentes de las comunidades e información en línea, además de empujarlos hacia alternativas no reguladas que carecen de protecciones integradas y controles parentales”.

La Fundación Molly Rose (MRF) celebró la intención del gobierno británico de reforzar la seguridad digital de los adolescentes. No obstante, rechazó la propuesta de imponer una prohibición absoluta de las redes sociales.

La organización sostiene que la experiencia australiana demuestra que, si los mecanismos de control son débiles o fáciles de eludir, muchos niños y adolescentes seguirán accediendo a estas plataformas. En ese escenario, la medida perdería efectividad y, además, generaría nuevas complicaciones para las familias y los propios jóvenes al intentar cumplir normas poco claras o difíciles de aplicar.

La fundación también advierte que incluso una prohibición eficaz podría acarrear consecuencias imprevistas. Entre ellas menciona la posible desaparición de canales de apoyo para personas con problemas emocionales o de salud mental, así como obstáculos para acceder a herramientas de denuncia ante situaciones de riesgo experimentadas en internet. Como resultado, parte de esos peligros podría desplazarse a espacios menos visibles y más difíciles de supervisar, agravando algunos de los problemas que la normativa pretende solucionar.

La MRF subraya que “no debemos apresurarnos a adoptar una medida que corre el riesgo de ofrecer una falsa sensación de seguridad, y cuya relación entre beneficios y perjuicios para los niños aún debe evaluarse y analizarse de forma rigurosa”.

¿Qué propone la estrategia “Australia Plus”?

La propuesta británica pretende impedir que los menores de 16 años utilicen plataformas de interacción social que permiten hacer publicaciones y emplean algoritmos para recomendar contenido. Dentro de esta categoría quedarían incluidos servicios como TikTok, Instagram, Facebook, X (antes Twitter), Snapchat y YouTube. Asimismo, se contempla la creación de un “toque de queda digital” para adolescentes de entre 16 y 17 años con el objetivo de reducir el tiempo que permanecen conectados durante la noche.

El proyecto también establece restricciones para las transmisiones en vivo y los mensajes directos con desconocidos en numerosos servicios en línea y plataformas de videojuegos como Roblox. Además, se analiza imponer límites al desplazamiento infinito de contenido, las notificaciones push y los sistemas de recomendación personalizada, al considerar que estas funciones están diseñadas para aumentar el tiempo de permanencia de los usuarios.