
En la ciudad de Bunia, en la República Democrática del Congo, los colegios toman medidas de precaución para instruir a los estudiantes sobre los cuidados para evitar los contagios de ébola. Algunos centros educativos no cuentan con grifos de agua, por lo que a pesar de fomentar el lavado de manos como precaución primordial, no tienen forma de implementarlo.
