Bayer amplía su cartera farmacéutica para hacer frente a la competencia en América Latina.Planta de Bayer en Lerma, México: se prevé que el país registre el mayor crecimiento en ventas netas de la región en 2026, con un incremento estimado del 20%.
CIUDAD DE MEXICO, MX/ DIARIO DE SALUD.- Durante años, uno de los mayores éxitos comerciales de Bayer en América Latina fue un anticoagulante que llegó a convertirse en uno de los medicamentos más vendidos de la región. Pero el fin de su protección de patente abrió la puerta a decenas de versiones genéricas y obligó a la farmacéutica alemana a replantear su estrategia.
Ahora, la compañía asegura estar entrando en una nueva etapa.
Bayer prevé que su división farmacéutica en América Latina acelere su crecimiento durante los próximos años gracias al lanzamiento de nuevos tratamientos en áreas como oncología, enfermedades cardiovasculares, insuficiencia cardíaca, hemofilia, oftalmología y salud femenina.
Según explicó Adib Jacob, presidente de la división farmacéutica de Bayer para América Latina y Brasil, la empresa espera que las ventas netas de la región crezcan alrededor de un 10 % en 2026, el doble del ritmo registrado en 2025.
“Tendremos, al menos, siete motores de crecimiento en diferentes áreas. No estamos poniendo todos los huevos en la misma canasta”, afirmó el ejecutivo durante la reunión anual de la compañía para América Latina.
El peso de la pérdida de una patente
El cambio de estrategia llega después de que Bayer enfrentara uno de los mayores desafíos para cualquier empresa farmacéutica: la expiración de la patente de un medicamento clave.
Se trata de Xarelto, un anticoagulante que durante años fue uno de los productos más importantes de la compañía a nivel mundial y que llegó a representar cerca de un tercio de las ventas farmacéuticas de Bayer en América Latina.
La pérdida de exclusividad comenzó en Brasil en 2021 y se extendió progresivamente al resto de los mercados latinoamericanos hasta 2024.
Con la entrada de más de 50 versiones genéricas, el escenario competitivo cambió radicalmente.
“Xarelto era el medicamento más vendido del mercado farmacéutico brasileño”, recordó Jacob.
La apuesta por el cáncer y las enfermedades cardiovasculares
Uno de los principales pilares de la nueva estrategia es la expansión de la darolutamida, una molécula utilizada en el tratamiento del cáncer de próstata.
La compañía estima que la ampliación de sus indicaciones terapéuticas podría generar un potencial de ventas cercano a los 300 millones de euros en América Latina.
Otra de las apuestas es la finerenona, un medicamento inicialmente desarrollado para pacientes con enfermedad renal asociada a diabetes tipo 2.
Tras recibir nuevas aprobaciones para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, Bayer calcula que este producto podría alcanzar ventas cercanas a los 200 millones de euros en la región.
Investigación clínica y el papel de América Latina
La estrategia de crecimiento no se limita a la comercialización de nuevos medicamentos.
La farmacéutica también busca convertir a América Latina en un actor más relevante dentro de la investigación clínica internacional.
Brasil ocupa un lugar central en esos planes.
A finales de 2025, el país aprobó una nueva legislación que redujo significativamente los tiempos de autorización de estudios clínicos, pasando de procesos que podían tardar hasta un año a plazos máximos de 90 días.
Para Bayer, este cambio regulatorio abre nuevas oportunidades.
La empresa anunció que prepara en Brasil su primer ensayo clínico de fase 1 —la etapa inicial de pruebas en seres humanos— realizado fuera de Estados Unidos y Europa.
Según Jacob, la diversidad genética y poblacional de América Latina representa una ventaja para el desarrollo de nuevas terapias.
“Es una iniciativa que pone de manifiesto la capacidad de los hospitales, centros y médicos latinoamericanos para realizar investigación científica de alta calidad”, señaló.
Un nuevo ciclo
A pesar del impacto provocado por la pérdida de patentes, Bayer cerró 2025 como una de las regiones de mayor crecimiento para la compañía a nivel global, solo superada por Estados Unidos.
Ahora, la empresa confía en que la combinación de nuevos medicamentos, expansión de indicaciones terapéuticas y una mayor participación en investigación clínica permita abrir un nuevo ciclo de crecimiento en América Latina.
“No prevemos ninguna pérdida significativa de patentes en los próximos cinco años. Eso debería traer años prometedores para la empresa”, afirmó Jacob.
