
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva reveló un plan para combatir la violencia del crimen organizado, con una inversión de 2.241 millones de dólares para perseguir a las organizaciones delictivas. La medida es anunciada a cinco meses de las elecciones presidenciales, en las que el mandatario busca reelegirse por cuarta vez.
