Haití vuelve a quedar en el limbo tras la disolución del Consejo Presidencial de Transición, creado para intentar resolver el vacío de poder que dejó el asesinato de Jovenel Moïse en 2021. Con miles de asesinatos, desplazamientos masivos y denuncias de corrupción, ¿es posible estabilizar políticamente al país caribeño? Analizamos este escenario en El Debate de France 24.
La expiración del mandato del Consejo Presidencial deja como único líder del Ejecutivo al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, en medio de una de las crisis más profundas de la historia reciente de Haití.
El organismo, conformado por nueve dirigentes desde 2024, no logró contener la violencia de las pandillas ni fortalecer las instituciones.
Desde 2022 se contabilizan más de 16.000 asesinatos, cerca de 6.000 solo el año pasado. Además, alrededor de uno de cada diez haitianos ha sido desplazado por la inseguridad.
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A la crisis de gobernabilidad se sumaron señalamientos de corrupción dentro del propio Consejo, lo que debilitó aún más la confianza ciudadana. Mientras tanto, la violencia continúa expandiéndose y el vacío institucional plantea interrogantes sobre el futuro inmediato del país.
En este complejo contexto social y político, nos preguntamos en El Debate: ¿Es imposible lograr la estabilización política en Haití?
De acuerdo con Juanita Goebertus, directora de la División de las Américas de Human Rights Watch, para que haya elecciones libres en Haití, primero deben existir condiciones reales de seguridad.
“La crisis de seguridad en Haití es real y no son excusas: solo en 2025 se han registrado 17 masacres; Naciones Unidas documenta 1.753 casos de violencia sexual cometidos por pandillas, y más de 1,4 millones de personas han sido desplazadas, la mitad de ellas niños,” Juanita Goebertus, directora de la División de las Américas de Human Rights Watch.
Según Goebertus, el calendario electoral prevé una primera vuelta en agosto y una segunda en diciembre, con resultados en enero.
“Pero este cronograma sólo podrá cumplirse si se implementa cuanto antes una estrategia eficaz que proteja a la población frente a las pandillas”
Leslie Voltaire Anglade, expresidente del Consejo Presidencial de Transición, reconoce que “se subestimó la magnitud de la violencia y la capacidad de los grupos armados urbanos”, impidiendo la realización de las elecciones como estaba planeado.
Señala que, aunque se logró contener el avance de las pandillas en algunas zonas, no fue posible desmantelarlas debido a la falta de efectivos. “Las Naciones Unidas comprometieron el envío de 2.500 soldados, pero solo llegaron cerca de 1.000”, afirma.
Voltaire se refiriere también a la situación humanitaria que debe afrontar el país atendiendo las recientes decisiones de Estados Unidos en material de política migratoria.
“Las medidas adoptadas por la Administración Trump constituyen una injerencia política en Haití. Entre ellas, la decisión de poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos haitianos, lo que podría implicar el retorno de cerca de 400.000 personas que se encontraban en Estados Unidos bajo solicitud de asilo o protección,”: Leslie Voltaire Anglade
Durante la emisión, los invitados se refieren a la tensión sobre la legitimidad política de Alix Didier Fils-Aimé y el peso que podría tener Estados Unidos en su continuidad como primer ministro.
También, ahondan en los desafíos estructurales en materia de desarme e investigación criminal y la necesidad de garantizar la protección de los derechos humanos de la población civil en medio de estas intervenciones y finalmente, al papel de la comunidad internacional para apoyar una salida institucional sostenible y evitar que Haití profundice su crisis.
Nos acompañan en esta emisión desde Puerto Príncipe y Bogotá:
Leslie Voltaire Anglade, expresidente del Consejo Presidencial de Transición.
Juanita Goebertus, directora de la División de las Américas de Human Rights Watch.
