
En enero de 2026, el principal diplomático del Vaticano en Washington, el cardenal Christophe Pierre, fue convocado al Pentágono tras unas declaraciones del Papa que generaron polémica. Según reportes de Free Press, funcionarios anónimos del Vaticano describieron la reunión como una dura reprimenda, en la que se habría advertido que Estados Unidos tiene el poder militar para imponer su voluntad. Tanto el Vaticano como el Pentágono calificaron la información como distorsionada.
