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La llegada de Mëstiza a Coachella este domingo (12 de abril) marca una semana clave para el dúo español, al coincidir con el lanzamiento de Spanish Chica, su segundo álbum de estudio, publicado el viernes (10 de abril).
Mëstiza, la única propuesta femenina de España en el cartel del festival californiano este año, es integrado por las DJs Pitty Bernad y Belah, que unieron fuerzas en 2021 y han desarrollado el proyecto de forma independiente bajo su propio sello, Sacro, y su concepto de fiesta, con una propuesta electrónica anclada en el flamenco y la música de raíz española.
“Nos dimos cuenta de que no había un concepto que respondiese a nuestra música y que estuviera relacionado con nuestra tradición”, cuenta Belah a Billboard Español. “Mëstiza significa mezcla. Queremos que la gente se sienta conectada con sus raíces cuando está en la pista de baile”.
Agrega: “Si podemos de alguna manera abrirle las puertas a tantas mujeres que están empezando en la electrónica y darles nuestro apoyo con el ejemplo, sería un sueño más que cumplido”.
Con esa base, el proyecto ha crecido hacia algo más expansivo. Música, imagen, narrativa visual y performance conviven en una misma propuesta. “No es solo música, es un proyecto 360”, agrega. “La gente no solamente tiene que escuchar, también ver y sentir”.
La moda juega un papel clave en esa construcción. Ambas vienen de ese universo — Belah desde las bellas artes y el estilismo, y Pitty desde la comunicación y la imagen — y dirigen gran parte de la estética del proyecto. Sobre el escenario, el vestuario no acompaña; forma parte del relato escénico.
Spanish Chica introduce un cambio. El primer álbum del dúo, Quëreles (2023), se apoyaba más en lo instrumental y en una lectura directa del flamenco. Este segundo trabajo se desplaza hacia un sonido más nocturno. “Es más electrónico, más oscuro, más pistero”, explica Belah. “El anterior era más tradicional”.
En el disco aparecen nuevas referencias sonoras. Hay influencias árabes, africanas y orientales —también presentes en la historia del flamenco — integradas en la producción. Temas como “Enamorá”, “Báilame” o “Salam” marcan ese enfoque.
El título del álbum parte de una idea sencilla: Spanish Chica no define solo una identidad, sino una actitud. “Es alguien que sabe de dónde viene, pero que lo lleva al presente sin miedo”, explica. El término surgió durante sus giras, a partir de cómo el público empezó a referirse a ellas. “Nos decían ‘the Spanish chicas’… y se quedó”.
Esa lógica también se extiende fuera de la música. Sacro — su sello y concepto de fiesta — nació en Madrid, pasó a Ibiza y después llevó su propuesta a ciudades como Tulum, Londres, Miami y Dubái.
Ese crecimiento es el que las lleva ahora a escenarios como Coachella en Indio, California, donde actúan este y el próximo domingo como parte de un cartel encabezado por primera vez por una artista latina femenina: la superestrella colombiana Karol G.
“Nos hace mucha ilusión compartir con Karol G, a quien admiramos muchísimo”, dice Bellah.
La invitación llegó sin previo aviso. No hubo propuesta ni estrategia detrás: simplemente, un día la recibieron. “Nos contactaron ellos. Fue una gran sorpresa”, cuenta la artista, agregando que “llegar a un festival como Coachella siendo artistas independientes era un sueño que al principio era inimaginable”.
Como parte de su espectáculo, la DJ adelanta que en el escenario habrá bailaoras y un cuadro flamenco, pero se abstiene de dar más detalles. “Va a ser algo único que solamente se puede expresar si has crecido o entiendes de la cultura española”, dice.
Tras Coachella, el dúo seguirá de gira con fechas en Los Ángeles, Miami, Nueva York y Chicago. El 9 de mayo presentarán Spanish Chica en París, en la Torre Eiffel, desde la segunda planta, algo que Belah califica como “uno de nuestros grandes sueños”. Y después, el 31 de mayo, iniciarán una extensa residencia en Hï Ibiza que las mantendrá ocupadas hasta el 4 de octubre.
