VALENCIA, ESPAÑA / DIARIO DE SALUD.— El ritmo laboral extremo y la cultura de la hiperproductividad están dejando huellas en la salud de las personas. Especialistas de Affidea en Valencia han advertido sobre los efectos del estrés prolongado en la memoria, la concentración y la musculatura, y recuerdan la importancia de escuchar las señales del cuerpo antes de que se conviertan en problemas crónicos.
La doctora Gloria Juan, neuróloga en Affidea Clínica Atenea, ha explicado que “sentirse mentalmente agotado no es una señal de debilidad, sino una consecuencia del llamado microestrés cognitivo, provocado por factores como la sobrecarga laboral, la multitarea o el uso intensivo de pantallas”.
Según ha detallado, el estrés sostenido provoca una libración prolongada de hormonas como el cortisol o el glutamato, lo que puede afectar tanto a la estructura como al funcionamiento del cerebro: “Esto impacta especialmente en áreas como el hipocampo, clave para la memoria y el aprendizaje, y la corteza prefrontal, relacionada con la toma de decisiones, la concentración y el control emocional”, ha señalado.
A largo plazo, esta situación puede derivar en síntomas como apatía, ansiedad, irritabilidad o desmotivación, e incluso en trastornos como el síndrome de bournout. Además, ha advertido de que “el estrés crónico puede reducir la generación de nuevas neuronas y aumentar el riesgo de enfermedades neurodegenerativas y cardiovasculares”.
A pesar de ello, la especialista ha subrayado que existen estrategias eficaces para mitigar estos efectos, como establecer límites, mejorar la organización del tiempo para evitar la multitarea, fomentar la desconexión digital y priorizar el autocuidado mediante ejercicio físico, descanso adecuado y técnicas de relajación.
Por su parte, el doctor el
Además, la falta de pausas y la ergonomía deficiente
En el ámbito cardiovascular, el doctor Víctor Girbés, cardiólogo en Affidea Clínica Sermesa
El especialista ha destacado, además, el inpacto de determinados hábitos asociados al ritmo de vida actual, como el consumo de sustancias estimulantes: “El exceso de café o bebidas energéticas puede elevar la tensión arterial, y una dieta con alto contenido en sodio, también favorece la hipertensión”, ha señalado. Asimismo, ha advertido de que estos factores pueden interferir en el descanso y dificultar la calidad del sueño.
Ante este escenario, los especialistas de Affidea recomiendan
La doctora Gloria Juan ha concluido asegurando que “
