México podría obligar a los empleadores a ofrecer capacitación a sus trabajadores sobre la prevención y atención de la salud mental. Así lo plantea una iniciativa que se analiza en el Senado de la República, la cual busca incorporar a la Ley Federal del Trabajo (LFT) diversas medidas para promover el bienestar psicosocial de la fuerza laboral.
La propuesta, impulsada por Homero Davis Castro, senador del partido Morena, contempla modificaciones a los artículos 3°, 153° y 512° de la LFT, con el objetivo de incluir y priorizar contenidos sobre salud mental en los programas de capacitación laboral, “como una medida preventiva que contribuye al bienestar de las y los trabajadores y sus familias”.
En conjunto, el proyecto de reforma plantea que, dentro de las condiciones que garanticen una vida digna y el bienestar de los trabajadores, la salud mental debe ocupar un lugar prioritario. Para cumplir este propósito, los empleadores estarían obligados a proporcionar información que permita identificar y prevenir afecciones psicoemocionales dentro de los programas de capacitación, con el fin de mejorar la calidad de vida, fortalecer las competencias laborales y elevar la productividad. Estas acciones se definirían de común acuerdo entre el empleador y los sindicatos o, en su caso, con la mayoría de la plantilla laboral.
Los programas de capacitación específicos se complementarían con reglamentos e instructivos emitidos por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), los cuales establecerán, entre las medidas de prevención de riesgos laborales, lineamientos sobre la relevancia de la salud mental. Asimismo, la Comisión Consultiva Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (CCNSST) participará en la construcción de una política nacional orientada a proponer reformas, así como adiciones a reglamentos y normas oficiales en la materia.
Crece la preocupación por la salud mental en el entorno laboral
La iniciativa subraya que estas acciones son necesarias para garantizar el bienestar psicoemocional de los trabajadores, considerando que las personas pasan gran parte de su tiempo en el entorno laboral, el cual puede convertirse en un factor de riesgo para el desarrollo de trastornos como el estrés, la depresión o la ansiedad.
“La falta de salud mental genera otros problemas que afectan la motivación, lo que disminuye el compromiso tanto con las tareas como con la empresa. También puede provocar un desequilibrio entre la vida personal y laboral, generando ambientes tóxicos en los que surgen problemas de comunicación y conflictos constantes entre compañeros de trabajo”, señala el documento.
La reforma busca responder a una preocupación creciente entre los trabajadores. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Recursos Humanos 2026 de Sesame e isEasy, el deterioro de la salud mental es un tema que inquieta al 59% de los trabajadores en México. Sin embargo, las empresas aún están lejos de abordar el problema de forma integral: los programas corporativos destinados a garantizar el bienestar psicosocial obtienen una calificación promedio de 3.09 en una escala de 5.
“Ante este panorama y con la finalidad de apoyar a las y los trabajadores para que cuenten con bienestar mental en el trabajo, así como en su vida familiar y social, resulta necesario concientizar sobre la importancia de prevenir, identificar y atender las afecciones relacionadas con la salud mental”, concluye la propuesta de reforma.

