
Los recientes ataques rusos contra infraestructura energética en Ucrania han vuelto a poner en riesgo el suministro de electricidad, agua y calefacción cuando el país se prepara para el invierno. Según las autoridades ucranianas, los bombardeos alcanzaron instalaciones clave en la región de Kiev y también afectaron zonas residenciales, aumentando la preocupación de los civiles por su seguridad. Mientras tanto, en Zaporizhia, familiares y compañeros despidieron a seis policías fallecidos tras un ataque contra un punto de distribución de ayuda.

