El rojo no es el único color de la sangre

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Ya sea que brote de una nariz magullada o se acumule en la punta de un dedo pinchado, nuestra sangre tiene algún tono de rojo. Pero el color rojo no es universal en el reino animal. En algunas criaturas, el fluido vital es morado; en otras, es amarillo, verde o incluso blanco.

¿Qué es lo que le da estos diferentes colores al líquido de la vida? Para averiguarlo, Knowable Magazine se sumergió en la investigación y habló con un par de científicos que han estudiado el tema: John Postlethwait, genetista del desarrollo de la Universidad de Oregón, y Zachary Cheviron, ecofisiólogo de la Universidad de Montana. Esto es lo que se sabe sobre la ciencia detrás de estos tonos.

Azules y morados extraños

El rojo intenso de la sangre de los vertebrados proviene de la hemoglobina, una proteína presente en los glóbulos rojos que contiene átomos de hierro. La función de la hemoglobina es transportar oxígeno, y son sus átomos de hierro, que se unen al oxígeno, los que hacen que nuestra sangre se vea roja. Cuando los átomos de hierro están unidos al oxígeno la sangre es de un rojo cereza brillante; cuando hay menos oxígeno unido, es de un rojo marrón más turbio. Pero muchas criaturas no utilizan hemoglobina. Los pulpos y los calamares, por ejemplo, y los crustáceos, como los camarones y los cangrejos, dependen de una proteína llamada hemocianina para transportar oxígeno. La hemocianina tiene átomos de cobre —que se ven azules cuando se unen al oxígeno— en lugar del hierro de la hemoglobina.

La hemocianina no se une al oxígeno tan eficientemente como lo hace la hemoglobina. Sin embargo, funciona especialmente bien a bajas temperaturas, como las que se encuentran en las profundidades del océano. Además, puede desempeñar más funciones que solo transportar oxígeno en las criaturas que la utilizan; las investigaciones sugieren que las hemocianinas pueden desempeñar un papel en el sistema inmunitario, ayudando, por ejemplo, a sanar heridas.

color de la sangre

Los cangrejos herradura (izquierda) sangran de color azul, gracias a la hemocianina rica en cobre, mientras que los peces draco antárticos (derecha) no utilizan una proteína transportadora de oxígeno y sangran de un blanco fantasmal.

RECHERCHES SUR L’ANATOMIE DES LIMULES 1873 (izquierda); ANTARCTIC FISHES OF THE SCOTTISH NATIONAL ANTARCTIC EXPEDITION 1913 (derecha) / Dominio público

Otras criaturas marinas, como los braquiópodos —parecidos a las almejas— y el gusano cacahuete, que habita en el fondo marino, sangran de color violeta, pero no por la hemocianina. En cambio, estas criaturas utilizan un pigmento proteico rico en hierro y de color púrpura llamado hemeritrina para transportar oxígeno por toda su sangre.

En la familia de los verdes

Algunas ascidias —animales marinos blandos con forma de papa— sangran de un color amarillo verdoso. No producen hemoglobina, y existe cierto debate sobre qué es lo que les da ese tono amarillento. Una posibilidad es el elemento vanadio, que muchas ascidias concentran en su sangre.

Otra teoría apunta a la dieta. Cuando las ascidias metabolizan su alimento básico, el fitoplancton marino, producen carotenoides, pigmentos de color amarillo, rojo o naranja.

Existen diferentes mecanismos que pueden hacer que los animales sangren completamente de color verde. Varias especies de lagartos de Nueva Guinea utilizan la hemoglobina para transportar oxígeno, como suelen hacerlo los vertebrados. Pero luego descomponen la hemoglobina en un pigmento naturalmente verde llamado biliverdina (la misma molécula que, cuando está presente en altas concentraciones, provoca el aspecto amarillo verdoso de la ictericia en las personas). Y a diferencia de la mayoría de los vertebrados, que metabolizan la biliverdina en otros compuestos más apagados, estos lagartos de Nueva Guinea acumulan el pigmento en su sangre hasta el punto de que su tono verde predomina sobre el rojo de la hemoglobina en el torrente sanguíneo y los tejidos.

Espeluznante y transparente

Los peces draco antárticos, de la familia Channichthyidae, son los únicos vertebrados conocidos que no producen hemoglobina y no tienen glóbulos rojos. Su sangre es de un color blanco lechoso y translúcido. “Realmente tienen un aspecto un tanto fantasmal”, dice Postlethwait.

En lugar de hemoglobina o cualquier proteína equivalente que se una al oxígeno, los draco antárticos dependen del oxígeno que se disuelve directamente en su torrente sanguíneo. También tienen corazones y capilares más grandes en comparación con otros peces antárticos, lo que les permite bombear y hacer circular cantidades de sangre más grandes. Los draco antárticos son depredadores pacientes que cazan al acecho: esperan a su presa en lugar de lanzarse a capturarla, lo que les permite gastar menos energía y requerir menos oxígeno.