
550.000 israelíes de entre 18 y 22 años votan por primera vez en sus vidas, tras una juventud marcada por casi todos los gobiernos de Netanyahu, el ataque de Hamás y varias guerras con Irán y Hezbolá. Un contexto que agudiza una dinámica ya existente en Israel: y es que los nuevos votantes son cada vez más religiosos y más nacionalistas.

