Apple acaba de darle al iPad mini la renovación que los fans del formato llevan años pidiendo. El dispositivo deja atrás la pantalla LCD para ahora incorporar un panel OLED, un reposicionamiento de la cámara frontal y carga rápida, todo impulsado por el chip A20 Pro, presente también en los iPhone 18 Pro y Pro Max.
La renovación del iPad mini también trae un diseño más delgado y ligero que el de su antecesor. Apple destaca que su grosor es de apenas 5.4 mm, mientras que la pantalla crece hasta las 8.5 pulgadas. En la práctica, los biseles un 24% más delgados permiten ampliar el espacio de visualización sin aumentar la huella de la tableta.
Entre las mejoras, Apple destaca que el brillo máximo de la pantalla supera en más del doble al de la generación anterior, con un pico de 1,200 nits. El rendimiento en tareas de inteligencia artificial aumenta hasta 4.5 veces, mientras que el rendimiento gráfico mejora hasta 2.7 veces. Esto promete una experiencia más fluida en videojuegos 3D y programas de renderizado.
En el apartado de audio, el iPad mini presenta una nueva distribución de componentes debajo de la pantalla para mejorar la reproducción de graves, el volumen y la claridad. Apple llama a este sistema Acoustic Display. En lo estructural, la cámara frontal ahora está en el borde más largo de la tableta, por lo que queda centrada cuando se utiliza en horizontal. Esto facilita las videollamadas y ofrece un encuadre más natural.


