Según estudio, los consumidores de café tienen menos grasa corporal, más músculo y hasta mayores niveles de testosterona

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A estas alturas ya no debería sorprendernos que el café es mucho más que una bebida para comenzar el día. Su composición incluye cientos de sustancias bioactivas capaces de interactuar con distintos procesos del organismo. Te modifica la flora intestinal y te pone de buenas, reduce el riesgo de demencia y hasta protege tu corazón (solo procura que no esté tan caliente cuando lo tomes). No obstante, aún quedan varios enigmas por resolver sobre cómo su consumo habitual se relaciona con el metabolismo, otros indicadores de salud cardiovascular y —¿por qué no?— las hormonas sexuales.

Un estudio publicado en European Journal of Nutrition aporta nuevos datos que podrían interpretarse bajo la columna de “beneficios del café”. Un equipo de investigadores de la Universidad de Oulu, en Finlandia (por cierto, uno de los países con mayor consumo de café en el mundo) examinó los datos obtenidos de una cohorte de 2,264 adultos de 46 años de edad.

Los resultados revelaron algunas asociaciones sorprendentes que variaban según el sexo. Entre los hallazgos más llamativos, los hombres que bebían más café presentaban concentraciones más elevadas de testosterona total, mientras que en ambos sexos se observaron vínculos entre el consumo de la bebida y determinados indicadores metabólicos.


café espresso; las mejores cafeteras

¿Y si el espresso pudiera prepararse sin calentar el agua? Científicos desarrollaron un método que usa ultrasonido. El resultado: un café comparable al espresso convencional, pero con un consumo energético 75% menor.


Menos grasa corporal

Los investigadores dividieron a los participantes en cuatro grupos: quienes no consumían café, quienes bebían entre una y dos tazas al día, quienes tomaban entre tres y cuatro, y los que (de alguna manera) consumían cinco o más.

Las diferencias en la composición corporal llamaron la atención. Los participantes con mayor consumo habitual presentaban, en promedio, un menor porcentaje de grasa corporal, menos masa grasa, menor cantidad de grasa visceral (aquella que se acumula alrededor de los órganos internos) y mayor masa muscular esquelética.

Sin embargo, el índice de masa corporal (IMC), la circunferencia de la cintura y la relación entre cintura y cadera eran similares entre los grupos. Esto sugiere que el IMC, por sí solo, no reflejaba todas las diferencias observadas en la composición corporal.

Una pista en los aminoácidos

Otro resultado relevante apareció en el análisis de los metabolitos sanguíneos, es decir, aquellas moléculas relacionadas con los procesos químicos del cuerpo.

Tanto en hombres como en mujeres, un mayor consumo de café se asoció con menores concentraciones circulantes de tres aminoácidos de cadena ramificada: leucina, isoleucina y valina. Estas moléculas, conocidas por las siglas BCAA, participan en funciones importantes del metabolismo. Sus concentraciones elevadas en sangre se han relacionado con alteraciones de la sensibilidad a la insulina y un mayor riesgo de diabetes tipo 2.

El patrón metabólico fue más amplio entre los hombres. En este grupo, el consumo de café también se relacionó con indicadores más favorables de la regulación de la glucosa y la insulina. En las mujeres, las asociaciones fueron menos numerosas y se concentraron en otros marcadores relacionados con el metabolismo y la composición corporal.

¿El café ayuda a que “te prendas”? No es tan sencillo

El hallazgo hormonal más interesante fue la asociación entre el consumo de café y distintas formas de testosterona en los hombres.

Después de ajustar los resultados por factores como el IMC, nivel educativo, tabaquismo, actividad física y consumo de alcohol, los investigadores encontraron que cada taza adicional al día se asociaba con un incremento de 0.29 nanomoles por litro en la testosterona total.

También se observó una asociación positiva con la testosterona biodisponible y con la globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG), una proteína que se une a estas hormonas y participa en su transporte en la sangre.