
El expresidente de la República Democrática del Congo (RDC), Joseph Kabila, unió fuerzas el lunes con el grupo armado M23, respaldado por Ruanda, para liderar una nueva organización, asumiendo así un papel más directo en la insurgencia que azota el inestable este del país.
La alianza fue presentada durante una rueda de prensa conjunta en la residencia de Kabila en Goma, la principal ciudad del este del Congo, una región rica en minerales que el M23 controla desde enero de 2025.
El nuevo grupo, denominado Frente para la Refundación de la Nación (FRN, por sus siglas en francés), fue presentado como una organización "político-militar" que busca "unir sus fuerzas, recursos y medios" con el objetivo de "poner fin a la tiranía por cualquier medio, incluido el uso de la fuerza".
La organización estará encabezada por Kabila, mientras que los líderes rebeldes ocuparán puestos de adjuntos.
Kabila fue condenado a muerte en ausencia hace un año por "complicidad" con el M23.
Kabila, de 55 años, quien gobernó el país entre 2001 y 2019, está acusado por las autoridades congoleñas de ser uno de los impulsores de la Alianza del Río Congo (AFC), el ahora disuelto brazo político del M23. Sin embargo, Kabila ha negado esta acusación.
El anuncio de la nueva alianza de Kabila se produce en medio de un clima de incertidumbre política en la República Democrática del Congo. El presidente Félix Tshisekedi, de 63 años y sucesor de Kabila, llegará al final de su segundo mandato de cinco años en 2028.
La Constitución congoleña establece un límite de dos mandatos presidenciales de cinco años. Sin embargo, desde hace varios meses, la mayoría oficialista ha estado preparando a la opinión pública para una posible reforma constitucional.
Décadas de conflicto
Kabila ha aparecido pocas veces en público desde que dejó el poder tras las elecciones de 2018. Había dirigido el vasto país desde el 16 de enero de 2001, cuando su padre, Laurent Kabila, un antiguo líder rebelde convertido en jefe de Estado, fue asesinado por uno de sus guardaespaldas.
En 2006, Joseph Kabila fue elegido presidente en las primeras elecciones libres del país desde su independencia de Bélgica.
En 2011, Kabila fue reelegido en unos comicios marcados por la violencia y el fraude. Un año después, el M23, un grupo rebelde integrado principalmente por miembros de la etnia tutsi, inició una insurrección en la región oriental de Kivu.
Las Naciones Unidas y los gobiernos occidentales acusan a Ruanda de respaldar al M23, pero Kigali niega apoyar la insurgencia.
El este de la República Democrática del Congo lleva más de 30 años azotado por la violencia, y los diversos intentos de mediación realizados hasta ahora han fracasado.
Un acuerdo firmado en diciembre por Kinshasa y Kigali, bajo los auspicios de Washington, no ha tenido efectos tangibles sobre el terreno.
Mientras tanto, en julio de 2025, Kinshasa y el M23 se comprometieron, en el marco de un proceso de mediación de Qatar, a respetar un alto el fuego que sigue sin cumplirse.

