Durante la última semana, Ucrania ha dirigido una serie de ataques con drones contra centros de datos rusos, objetivos poco habituales en su ofensiva sobre territorio enemigo. En lugar de limitar sus ofensivas a instalaciones militares, petroleras o logísticas, el ejército ucraniano eligió golpear infraestructura informática que sostiene parte de la economía digital de Rusia. Entre los principales objetivos se encuentran las instalaciones de Yandex, la mayor empresa tecnológica del país, también conocida como "el Google ruso”.
Los ataques comenzaron durante la noche del 7 al 8 de octubre y alcanzaron al menos tres centros de datos en distintos puntos de Rusia. Las instalaciones afectadas se encuentran en Sasovo, Kaluga y Vladímir, ciudades separadas por cientos de kilómetros. Como resultado inmediato, varios servicios digitales se interrumpieron y parte de la infraestructura informática quedó inutilizada. Yandex confirmó que uno de sus centros de datos, ubicado en Vladímir, tuvo que suspender completamente sus actividades después de recibir el impacto de un dron.
El despliegue de drones coincidió con una disminución extraordinaria del tráfico automatizado procedente de la infraestructura de Yandex. De acuerdo con datos de Cloudflare Radar, la caída alcanzó aproximadamente un 94% respecto del promedio registrado durante la segunda mitad de septiembre. Aunque estas mediciones incluyen actividades legítimas, como los rastreadores de buscadores, el desplome alimentó sospechas sobre un posible impacto en las redes rusas de propaganda digital.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aseguró este lunes que, después de los ataques, las redes sociales parecían haberse convertido en espacios menos hostiles. “Cuando comenzamos a responder a la operación rusa contra nuestros centros de datos y nuestros ataques alcanzaron los centros de datos de Yandex, de repente se volvió un poco más fácil respirar en muchas plataformas de redes sociales. Mucha gente notó que había menos odio, discordia y provocación, porque había menos bots”, dijo el mandatario durante su intervención en el Foro de Seguridad de Varsovia, de acuerdo con Ukrinform. “Está bastante claro de dónde venían esos bots”, añadió.
El medio Euronews recoge reportes de usuarios de redes sociales de Estados Unidos, Reino Unido y Alemania que aseguran haber observado una aparente disminución de la actividad de cuentas que difundían mensajes favorables a determinados movimientos políticos de derecha. Entre los casos mencionados aparecen publicaciones relacionadas con Alternativa para Alemania (AfD) y Reform UK. Sin embargo, todavía no existen mediciones independientes que permitan confirmar esas observaciones ni establecer que los ataques ucranianos hayan interrumpido operaciones rusas de propaganda digital.
¿Los ataques revelaron dónde operan las granjas de bots rusos?
Rusia lleva años siendo señalada por utilizar las redes sociales para difundir propaganda e influir en la opinión pública de otros países. Estas operaciones han incluido granjas de cuentas falsas, perfiles que simulan ser usuarios reales y campañas coordinadas para amplificar determinados discursos políticos.
En los últimos años, estas estrategias también han incorporado inteligencia artificial para generar publicaciones, crear identidades ficticias y automatizar la difusión de mensajes. En 2024, el Departamento de Justicia de Estados Unidos desmanteló una red de casi mil cuentas falsas que, según sus investigaciones, utilizaba inteligencia artificial para difundir desinformación favorable al Kremlin.
Los ataques contra los servidores de Yandex han reavivado el debate sobre la infraestructura informática que sostiene estas operaciones de propaganda política. Por ahora, no existe evidencia que confirme que los centros de datos atacados alojaban redes de propaganda rusa ni que su interrupción provocara una disminución de los mensajes políticos en redes sociales.
Por su parte, Yandex ha limitado sus declaraciones públicas a informar sobre los daños sufridos por su infraestructura. En su comunicación más reciente, difundida el domingo 11 de octubre, la compañía confirmó que el ataque contra su centro de datos de Vladímir obligó a suspender completamente sus operaciones y advirtió que la infraestructura restante se encontraba en condiciones inestables. Hasta ahora, la empresa no se ha pronunciado públicamente sobre las sospechas de que sus instalaciones pudieran albergar operaciones rusas de propaganda digital.


