
La siniestralidad vial no solo deja miles de víctimas cada año: también le cuesta al país al menos el 3% de su producto interno bruto (PIB). En Nueva Delhi, los periodistas Navodita Kumari y Suhel Khan recorrieron las calles para conocer de cerca una crisis que continúa cobrando vidas.
India tiene la segunda red vial más extensa del mundo, con más de seis millones de kilómetros. Pero sus carreteras también se encuentran entre las más peligrosas: los accidentes de tránsito se han convertido en una de las principales causas de muerte en el país.
Las noticias de siniestros mortales son frecuentes. Conductores ebrios que atropellan a peatones, camiones que chocan contra autobuses escolares y dejan niños muertos, y autobuses con decenas de pasajeros que se precipitan por barrancos son algunas de las tragedias que se repiten en las carreteras del país.
El exceso de velocidad, el incumplimiento de las normas de tránsito y las deficiencias en el diseño de las vías figuran entre las principales causas de estos accidentes.
El impacto no es solo humano. Los accidentes de tránsito también representan un fuerte costo económico para India, que pierde al menos el 3% de su PIB cada año debido a las muertes y lesiones provocadas en las carreteras.


