Minuto a minuto
Europa
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, decidió adelantar las elecciones generales al 29 de noviembre, después de que su Ejecutivo sufriera un nuevo revés parlamentario con el rechazo de sus medidas sobre vivienda. La convocatoria pone fin a la intención de agotar la legislatura hasta 2027 y abre una campaña marcada por la crisis habitacional, la falta de apoyos para el Gobierno de coalición y el avance de la derecha y la extrema derecha.
Lo esencial:
-
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, adelantó las elecciones generales al 29 de noviembre y disolvió las Cortes, nueve meses antes del final previsto de la legislatura. Hasta ahora, el Ejecutivo sostenía que los comicios tendrían lugar en 2027.
-
La decisión llegó después de que el Congreso rechazara el viernes dos decretos sobre vivienda impulsados por el Gobierno, en un contexto de protestas y acampadas contra el encarecimiento de los alquileres y los desahucios, con la movilización de la Puerta del Sol como principal foco.
-
El Gobierno prevé volver a aprobar este martes los decretos de vivienda para intentar llevarlos a la Diputación Permanente. Según El País, si el PNV mantiene su respaldo, podría salir adelante el llamado “decreto Maricarmen”, que impide los desahucios de personas vulnerables, pero no necesariamente la medida destinada a hacer permanentes los contratos de alquiler.
-
Sánchez defendió la gestión de su Gobierno, reconoció que se han cometido "errores" y pidió a los españoles decidir entre una España que se sume a la "ola ultraderechista" y otra que mantenga una mayoría progresista y políticas de apertura y justicia social.
-
El presidente justificó la convocatoria por la necesidad de obtener una mayoría progresista más amplia que le permita superar el bloqueo parlamentario y avanzar con su programa de Gobierno.
-
El conservador Partido Popular celebró el adelanto electoral y su líder, Alberto Núñez Feijóo, sostuvo que ahora serán los españoles quienes decidan el rumbo del país. Vox, la formación de extrema derecha, también reaccionó a la convocatoria, en una campaña que se perfila marcada por la competencia entre las fuerzas de la derecha y el bloque progresista.
-
Los acampados de la Puerta del Sol recibieron el adelanto electoral con indiferencia. Según medios locales, algunos consideran que las elecciones no resuelven sus demandas y reclaman medidas duraderas para afrontar la crisis de vivienda. Otros plantean incluso construir una alternativa política desde los movimientos que participan en la protesta.
-
La vivienda se perfila como uno de los ejes centrales de la campaña. La izquierda alternativa, agrupada bajo la nueva marca Frente Amplio, considera que la convocatoria es necesaria y plantea convertir el acceso a la vivienda en una de sus principales banderas electorales.
-
La otra formación de Izquierda, Podemos, propuso celebrar primarias abiertas los días 14 y 15 de octubre para elegir un candidato común de la izquierda, mientras mantiene conversaciones con otras formaciones para concurrir juntas a las elecciones.
-
Los partidos nacionalistas y regionales ya fijaron sus primeros mensajes ante la convocatoria. El Partido Nacionalista Vasco (PNV) aseguró que concurrirá a las elecciones para defender los intereses de Euskadi y que no pretende situarse en ninguno de los bloques estatales. Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), por su parte, llamó a defender Cataluña y a trabajar por "mejorar la vida de la gente".
-
El Gobierno de coalición formado por el PSOE y Sumar no dispone de mayoría parlamentaria y tenía cada vez más dificultades para sacar adelante sus iniciativas, especialmente por la falta de apoyos de Junts. La derrota de los decretos de vivienda evidenció nuevamente esa fragilidad.
El TSJM rechaza ordenar el desalojo de la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) rechazó la petición del Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso para ordenar, con carácter cautelarísimo, el desalojo de la acampada por el derecho a la vivienda instalada en la Puerta del Sol. La decisión impide, por ahora, que la Delegación del Gobierno sea obligada a intervenir para poner fin a la protesta.


