
A un mes de las elecciones presidenciales, dos de los jueces de Brasil mantienen un enfrentamiento a raíz de las revelaciones sobre los contactos entre el magistrado Alexandre de Moraes y Daniel Vorcaro, el banquero acusado de liderar un fraude multimillonario que sacude desde hace meses al poder político y judicial del país. En medio de las tensiones dentro del Supremo, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva pidió al Alto Tribunal tomar medidas para preservar la credibilidad y la transparencia de las instituciones.
