Aventúrate RD: una apuesta necesaria por la otra República Dominicana

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Por Melvinson Almánzar

Durante décadas, la República Dominicana ha construido uno de los modelos turísticos más exitosos del Caribe alrededor del sol, la playa y los grandes complejos hoteleros. Esa fórmula continúa siendo fundamental, pero el crecimiento alcanzado por el país plantea un nuevo desafío: conseguir que una mayor parte de los visitantes descubra también nuestras montañas, cultura, gastronomía, artesanía, naturaleza y comunidades.

La visión planteada por Jakaira Cid, CEO Aventúrate RD, merece atención. Su propuesta de “Descubre la otra República Dominicana” reconoce que existe un país turístico mucho más amplio que nuestras playas: productores de café y cacao, artesanos, guías, pequeños empresarios, rutas gastronómicas, experiencias culturales, montañas, ríos y comunidades con historias capaces de convertirse en productos atractivos para el viajero internacional. No se trata de sustituir Punta Cana, Bávaro o los grandes resorts, sino de aprovechar su éxito para llevar visitantes y oportunidades hacia otros territorios.

En el escenario descrito más arriba, Aventúrate RD representa una iniciativa oportuna para diversificar el turismo sin renunciar al modelo que nos ha llevado al liderazgo regional. La segunda edición de la feria, celebrada en Puerto Plata, reúne a unos 60 expositores y más de 300 compradores, entre agentes de viajes y turoperadores, con una importante presencia internacional.

Más allá de las cifras, lo verdaderamente relevante es que coloca frente a frente a quienes desarrollan experiencias turísticas dominicanas con quienes tienen capacidad para comercializarlas en los mercados emisores. Un pequeño empresario puede poseer un producto extraordinario, pero necesita canales que lo conecten con los turistas; precisamente ahí radica uno de los grandes aportes de esta feria.

Puerto Plata, además, resulta un escenario ideal para impulsar esta visión. Pocas provincias dominicanas reúnen de manera tan cercana playas, montañas, aventura, patrimonio histórico, gastronomía, cultura, naturaleza, turismo de cruceros y comunidades con potencial para desarrollar nuevas experiencias. Convertir a Puerto Plata en punto de encuentro entre emprendedores dominicanos y compradores internacionales también contribuye a reforzar el reposicionamiento de un destino que ha sido protagonista de la historia turística nacional.

Uno de los mayores aciertos de Aventúrate RD es precisamente abrir espacio a los pequeños emprendedores. El formato de mesas de negocios reduce las diferencias que suelen producirse en grandes ferias donde las empresas con mayores presupuestos dominan visualmente mediante enormes estands. Aquí, como explica Cid, el emprendedor puede sentarse frente al comprador internacional y competir fundamentalmente con la calidad y originalidad de su propuesta. Esa democratización de las oportunidades puede ser tan importante como la propia promoción del destino.

La República Dominicana ya ha demostrado una extraordinaria capacidad para atraer millones de visitantes. El próximo gran desafío debe ser conseguir que los beneficios económicos del turismo lleguen cada vez a más dominicanos. Que quien visita el país no solamente pague una habitación, sino que compre una artesanía, visite una finca, pruebe nuestro café, contrate un guía local, conozca un pueblo o disfrute una experiencia gastronómica. Cada actividad adicional significa ingresos que pueden circular directamente entre pequeñas empresas, familias y comunidades.

Por eso Aventúrate RD merece respaldo y continuidad. Su verdadero éxito deberá medirse en los contratos, alianzas y nuevos productos que logren incorporarse a los catálogos nacionales e internacionales después de la feria. República Dominicana ya consiguió que el mundo conozca sus extraordinarias playas; ahora corresponde enseñarle todo lo demás.

Si iniciativas como esta consiguen transformar nuestros recursos culturales, naturales y comunitarios en oportunidades sostenibles para quienes viven en esos territorios, “la otra República Dominicana” dejará de ser solamente un eslogan para convertirse en la próxima gran etapa del turismo dominicano.