Las pautas de lluvias y temperaturas en todo el mundo se verán aún más alteradas por el fenómeno de El Niño.
En 2026, El Niño tiene un 69% de probabilidades de convertirse en el más fuerte jamás registrado, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.
La Organización Meteorológica Mundial señaló que El Niño alcanzará su punto máximo hacia finales de este año y que casi con certeza persistirá hasta febrero de 2027, advirtió este jueves la agencia meteorológica de Naciones Unidas.
"El episodio de El Niño se ha consolidado y en los próximos meses se intensificará hasta convertirse en un evento de intensidad muy fuerte", según coinciden los pronósticos de expertos y organismos que estudian este fenómeno.
Este calentamiento periódico de las aguas del océano Pacífico ecuatorial ocurre cuando los vientos alisios se debilitan y el agua cálida que normalmente se acumula cerca de Asia se desplaza hacia las costas de Sudamérica.
Esto altera los patrones climáticos globales: puede provocar lluvias e inundaciones en Perú y Ecuador, sequías en Australia e Indonesia e influir en la intensidad de la temporada de huracanes, entre otros efectos.
El Niño es la fase cálida de un ciclo natural del Pacífico tropical conocido como El Niño-Oscilación del Sur, que ocurre cada dos a siete años. Esta vez, los expertos advierten que el episodio podría alcanzar una intensidad excepcional y agravar algunos de sus efectos habituales.
"Los cambios en las temperaturas y los patrones de lluvia aumentarán los riesgos de inundaciones, sequías y calor extremo", reconoció en Ginebra la argentina Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, uno de los principales organismos científicos de Naciones Unidas.
Los efectos ya se sienten en distintas regiones
En Perú, el mayor productor mundial de anchoveta, el calentamiento del mar ha reducido drásticamente la producción, según representantes de la industria.
Mientras tanto, en Sudán, El Niño ha retrasado lluvias fundamentales, lo que ha provocado una caída de los niveles de agua del río Nilo.
En Centroamérica, la alteración de las lluvias ha provocado una fuerte sequía y escasez de agua, con graves consecuencias para los cultivos de maíz y las familias campesinas que dependen de ellos.
En India, las lluvias del monzón estuvieron por debajo de lo normal en agosto y se espera que estas condiciones se mantengan en septiembre, lo que también tendrá efectos perjudiciales para la agricultura.
incluso Australia se encuentran entre las regiones que pueden experimentar lluvias torrenciales, inundaciones y deslizamientos de tierra durante episodios de El Niño.
El impacto sobre la producción de alimentos
Desde una perspectiva social, uno de los efectos más graves es la disminución de la producción agrícola, que puede reducir el acceso de las comunidades a los alimentos y aumentar los precios.
Saulo sostuvo que “este episodio excepcional de El Niño exige medidas de preparación y respuesta excepcionales” y destacó la movilización sin precedentes de los servicios meteorológicos e hidrológicos de los países.
La Organización Meteorológica Mundial señaló que ahora los gobiernos y otras instancias de decisión deben valorar esta información y definir las medidas necesarias.
Temperaturas excepcionales y tres ciclones que avanzan
Uno de los datos que más preocupa a los científicos es el fuerte aumento de la temperatura del océano, tanto en la superficie como en capas más profundas.
En la superficie, algunas zonas registran hasta 2,6 °C por encima de los valores normales, mientras que bajo el agua el calentamiento es aún más extremo: en determinados puntos, las temperaturas superan la media en más de 8 °C, una acumulación de calor considerada excepcional.
¿Qué es fenómeno de El Niño y por qué preocupa a las autoridades meteorológicas?
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Producto de esto, dos poderosos huracanes y una tormenta tropical en proceso de fortalecimiento avanzaban este miércoles por el océano Pacífico.
El huracán Lowell se intensificó el miércoles hasta convertirse en una tormenta de categoría 5 mientras avanzaba hacia el oeste, seguido por el huracán Karina, de categoría 4.
Se prevé que ambos sistemas pasen lejos de Hawái: Lowell, considerablemente al sur, y Karina, al noreste del archipiélago, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.
“El oleaje generado por Lowell se está extendiendo hacia el norte y afectará partes de las islas hawaianas durante los próximos días”, además de que “probablemente provocará condiciones de oleaje y corrientes de resaca potencialmente mortales”, señaló el Centro Nacional de Huracanes.
Al este de Lowell y Karina se encuentra la tormenta tropical Marie, actualmente a varios cientos de kilómetros al sur de Baja California y que “se espera que se convierta en huracán más tarde hoy”, indicó el Centro Nacional de Huracanes.
Una sucesión de tres ciclones “es definitivamente algo poco común de observar”, dijo Julia Cole, científica climática de la Universidad de Michigan.
Cuatro ciclones simultáneos se presentaron también en 2015, otro año marcado por un intenso episodio de El Niño, cuando el tifón Kilo, el huracán Ignacio, el huracán Jimena y la depresión tropical 14E atravesaron al mismo tiempo el Pacífico.
“El sistema climático se ha calentado significativamente durante los últimos 20 años aproximadamente”, señaló Benjamin Kirtman, científico atmosférico de la Universidad de Miami.
Con EFE y AFP
