
En Katmandú, las familias se reunieron alrededor del templo para celebrar la ceremonia de despedida y cremación de sus seres queridos que fallecieron durante la riada en Nepal y el Tíbet. Mientras tanto, muchos siguen esperando noticias de sus familiares y conocidos, mientras en las paredes y muros de los hospitales se pegan fotos de los cadáveres para reconocer a los no identificados. El Gobierno de Nepal pidió ayuda internacional.
