
El Departamento de Justicia de EE. UU. acusó formalmente a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, de narcotráfico, uso de armamento militar y vínculos con la facción de Los Chapitos. Tras intentar regresar brevemente al cargo, la presidenta Claudia Sheinbaum marcó distancia y celebró que se le otorgara licencia indefinida, lo que implica que no volverá a la gubernatura. Desde Ciudad de México, nuestro corresponsal Jorge Hurtado, nos cuenta más.
