La matanza protagonizada por un adolescente de 14 años deja absorto a Tailandia.
Este viernes 7 de agosto, un menor de edad perpetró el peor tiroteo en este país asiático desde 2022.
El adolescente mató a ocho personas y dejó a 23 heridas. Entre las víctimas mortales están sus abuelos, con quienes vivía en Bangkok. Luego asesinó a varios trabajadores de su escuela y finalmente se suicidó
Según el primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, lo ocurrido fue "planeado con cuidado" por el joven, aunque aún no se sabe si contó con ayuda de terceros para llevar a cabo la matanza.
Los servicios de seguridad informaron que los disparos fueron hechos con un arma de fuego, descrita por la Policía como pequeña y compacta. El artefacto estaba registrado legalmente a nombre del abuelo del joven.
Horas después de los acontecimientos, el jefe de Gobierno se desplazó al lugar de los hechos y expresó sus condolencias a las familias de las personas que perdieron la vida.
Además el Gobierno anunció que se “ha dirigido a las agencias relevantes a brindar apoyo inmediato y exhaustivo a todas las personas afectadas”.
El paso a paso de la tragedia
Los detalles del tiroteo han empezado a aparecer mientras crece la conmoción social.
Las investigaciones preliminares señalan que el niño publicó una foto del arma de su abuelo y afirmó que tenía permiso después del festival Songkran, en abril, que marca el inicio del Año Nuevo tradicional de Tailandia.
El menor y los dos adultos mayores vivían juntos en una casa en la localidad de Bang Bua Thong, rodeada de árboles y cercada con una valla de hormigón, en un barrio aparentemente tranquilo, a alrededor de 90 minutos en auto del centro de Bangkok.
En el patio del inmueble se encontró una bandera nazi roja y blanca que, según los servicios de seguridad, pertenece al tío del adolescente.
El coronel, Thadsakorn Konthong, superintendente de la comisaría de Bang Bua Thong, declaró que el niño asesinó a sus dos abuelos hacia las 5 de la mañana de este viernes.
"El arma y las balas pertenecían al abuelo", declaró el oficial a la agencia Reuters.
Después de matar a sus familiares, el adolescente subió normalmente a su transporte escolaro con el arma de su abuelo y decenas de municiones.
Se calcula que el trayecto hasta el centro educativo duró alrededor de 45 minutos.
Según la información provista por el colegio, la primera clase del adolescente de 14 años comenzó a las 8:30 de la mañana, seguida de otra a las 9:20 de la mañana.
La Policía indicó que en la segunda cátedra, el menor sacó el arma y comenzó a disparar al interior de las instalaciones de la institución.
A las 9:57 de la mañana, una comisaría cercana recibió una llamada telefónica informando de un tiroteo.
Videos tomados por los estudiantes mostraron cómo algunos niños salieron corriendo en calcetines o descalzos en búsqueda de la puerta; mientras que otros optaron por refugiarse debajo de sus escritorios.
Los profesores: el objetivo de la matanza
Según el testimonio del mayor Dejrapee Kongdee, comandante de la Policía provincial de Nonthaburi, el adolescente atentó primero contra los docentes del sexto piso del edificio en el que estudiaba y le quitó la vida a tres de ellos.
"Luego bajó las escaleras y se encontró con el subdirector de la escuela y la secretaria del director, que subían las escaleras para comprobar la situación, en la escalera les disparó a ambos y los mató en la escalera”, añadió Kongdee.
A su vez, varios estudiantes presentaron heridas en espalda, pecho y brazos, por lo que también se cree que el agresor disparó contra sus compañeros de escuela.
El informe afirma que al percatarse de la llegada de efectivos de la Fuerza Pública, el adolescente decidió refugiarse en otra edificación de cuatro pisos.
"Estábamos evaluando el tipo de armas que tenía, por lo tanto, no podíamos entrar corriendo. La Policía entonces envió un equipo con escudos hasta allí", describió el general de la Policía.
Hacia las 10:40 de la mañana, miembros de los servicios de seguridad encontraron al jóven en el cuarto piso, pero ya se había disparado.
"Todavía estaba vivo, así que le practicaron reanimación cardiopulmonar y lo llevaron rápidamente al hospital", afirmó el general Kongdee.
Poco después, el niño de 14 años murió.
En total, disparó 26 balas, aunque se encontraron otras 34 en su poder.
El tiroteo aviva el debate del porte de armas en Tailandia
A pesar de que los motivos para realizar la masacre no están claros, el primer ministro del país, Anutin Charnvirakul, aseveró que el niño estaba “estresado por sus estudios”.
Sin embargo, el jefe de Gobierno que endureció las leyes sobre armas cuando era ministro del Interior tras un tiroteo masivo anterior, añadió que propondrá una nueva legislación para adquirir los permisos de porte de armas de fuego para civiles.
Este ataque masivo es el segundo de este tipo en una escuela en lo que va de año en Tailandia. En febrero una directora de un colegio de Hat Yai, provincia del sur del país, fue asesinada después de que un hombre irrumpiera a tiros en la institución educativa.
Esta nación del sudeste asiático tiene tiene una de las tasas de armas de fuego más altas de su región con 15,14 artefactos por cada 100 civiles, según datos de Small Arms Survey.
La legislación en esta materia delega al Ministerio del Interior la emisión de licencias de posesión y portación de armas de fuego a civiles, al tiempo que contempla amplias excepciones para los efectivos de las Fuerzas Armadas.
"Me gustaría que se tomaran medidas más rigurosas, porque un incidente como este no debería haber ocurrido", dijo a la prensa el familiar del subdirector fallecido este viernes.
Con Reuters, AP y EFE
