Kiev todavía siente las consecuencias del ataque más mortífero de Rusia contra la capital ucraniana en lo que va de 2026.
Este viernes 3 de julio, las autoridades decretaron un día de luto por los al menos 30 muertos que causó la ofensiva con misiles y drones lanzados por Moscú el día anterior, que además provocó 92 heridos, de los cuales 56 seguían hospitalizados, según informó el alcalde local, Vitali Klitschko.
A través de su canal de Telegram, el exboxeador aseguró que los padres de un niño de 10 años, ingresado en un centro de salud tras el ataque, se consideran desaparecidos, al igual que una adolescente de 15 años. No obstante, en una publicación de X, el presidente Volodímir Zelenski sostuvo que son diez las personas en paradero aún desconocido.
Con las banderas ondeando a media asta en la capital en señal de duelo, los equipos de rescate continuaron sus labores entre las ruinas y los equipos forenses seguían trabajando en la identificación de los restos de los fallecidos.
Mientras las excavadoras retiraban los escombros, algunos residentes regresaron a tratar de recuperar algunas pertenencias entre los restos y a depositar flores por las víctimas.
Zoia, una pensionista de 65 años cuyo apartamento resultó dañado por el ataque, le confesó a Reuters que, durante los ataques rusos, "rezábamos a Dios para que saliéramos ilesos".
Otra habitante de la capital ucraniana, Tetiana Pryvalova, de 27 años, explicó que su edificio "ya no es habitable" y que "parte de la pared se abrió durante el rescate de una mujer". La explosión, además, destrozó las ventanas y las puertas de su apartamento.
El ataque "más masivo" en Kiev
Y es que, aún después de cinco años de guerra, la magnitud y la extensión de la destrucción no tienen precedentes en Kiev, según el alcalde Klitschko, quien lo definió como el "ataque más masivo" contra la capital ucraniana desde el inicio de la invasión rusa.
Si bien se han registrado bombardeos que causaron más víctimas mortales, la ofensiva rusa del jueves 2 de julio utilizó el mayor número de municiones e impactó locaciones en un área más amplia. Según el presidente Volodímir Zelenski, más de 100 edificios residenciales resultaron dañados.
Además, las autoridades del metro de Kiev informaron que sus instalaciones subterráneas dieron refugio a 52.500 personas, entre ellas 4.500 niños, la cifra más alta en años recientes.
En su discurso del jueves, Zelenski –que venía advirtiendo de un "ataque masivo" de Rusia y había instado a sus compatriotas a permanecer vigilantes y hacer caso a las alertas– aseguró que "a Rusia ya no le queda ningún argumento para su guerra, salvo sus misiles balísticos".
"(El presidente ruso, Vladímir) Putin sigue empeñado en 'derrotar' edificios residenciales en lugar de poner fin a esta guerra", subrayó.
Pese a la evidente destrucción de infraestructura civil, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, sostuvo que las fuerzas rusas solo apuntaron contra "objetivos militares o paramilitares" y afirmó que Rusia "seguirá aumentando la presión sobre el régimen de Kiev para lograr los objetivos que nos hemos propuesto".
Moscú considera su brutal ataque sobre Kiev como una represalia por los lanzamientos de drones ucranianos contra Rusia, ataques que Ucrania ha intensificado, sobre todo contra objetivos energéticos, lo que ha provocado una crisis de combustible en Rusia, obligando al tercer mayor productor de petróleo del mundo a importar gasolina.
En esta escalada, Rusia ha aumentado su campaña aérea contra ciudades ucranianas, y el mes pasado bombardeó una catedral de 1.000 años de antigüedad en Kiev, pese a que se trata de un lugar fundamental para la fe cristiana ortodoxa que es mayoritaria en ambos países.
Leer tambiénRusia escala sus ataques: 11 muertos, decenas de heridos y un monasterio milenario destruido en Ucrania
Ucrania y Rusia reportan víctimas civiles en últimos ataques
En las últimas horas, la región de Sumi, en el noreste de Ucrania, también ha sufrido las embestidas de Rusia y, según la Administración Militar Regional de la zona, al menos cinco personas, entre ellas un bebé de un año, fueron asesinadas como consecuencia del impacto de drones en los municipios de Romenski y Richkivski.
En X, Zelenski añadió que los ataques rusos desde el jueves por la tarde alcanzaron el hospital regional de Jersón (matando a un médico e hiriendo a una enfermera), una casa particular en Járkiv y una cooperativa de garajes en Krivói Rog, causando daños también a edificios residenciales y dos escuelas.
"Cada día y cada noche, los rusos atacan la infraestructura civil común, y el terror es el único argumento que les queda para no detener la guerra", subrayó.
Por su parte, Rusia también reportó la muerte de dos civiles en ataques de misiles y drones de corto alcance ucranianos en las regiones fronterizas de Bélgorod y Briansk.
El alcalde de Bélgorod (oeste de Rusia), Valentin Demidov, afirmó que una mujer falleció en un automóvil tras sufrir heridas por metralla, mientras que las autoridades regionales informaron que el suministro de agua y electricidad debió ser interrumpido en varios municipios por el daño a instalaciones energéticas.
De su lado, el gobernador en funciones de Briansk, Yegor Kovalchuk, indicó que esa región fronteriza también fue alcanzada por los drones de corto alcance de Ucrania.
"A consecuencia del ataque de un dron kamikaze en la localidad de Boshchovo del distrito Pogarski murió un hombre", detalló. Un hombre y una mujer también resultaron heridos en las localidades de Churóvichi y Súzemka.
En tanto, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) reivindicó este viernes un nuevo ataque contra el aeródromo de Saki, en la península de Crimea –ocupada por Rusia desde 2014–, y aseguró haber destruido o dañado hasta siete aviones de combate de Rusia.
La ofensiva, la segunda sobre esa terminal aérea militar esta semana, incluyó el lanzamiento de drones de ataque contra siete hangares.
Asimismo, el SBU informó de otro ataque en las primeras horas del viernes contra el aeródromo militar de Gvardiski, en la misma Crimea ocupada, que habría alcanzado un almacén de drones suicidas Shahed.
Leer tambiénPutin admite que Rusia atraviesa un “período difícil” y promete “garantizar” la seguridad
Con Reuters, EFE y medios locales

